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Día 21 de Enero
de 2.008: las agujas del reloj marcan las 8 horas y 15 minutos; la
adrenalina que corre en esos momentos por los cuerpos de quien
suscribe y el resto de los alrededor de 50 competidores es
indescriptible; por delante nos está esperando la Sierra de la
Mantiqueira, desafiante y ya con las primeras gotas de lluvia como
para que nos vayamos familiarizando con ella.
Previo a la largada, el ultramaratonista sahariano – y uno de los
organizadores de la prueba-, Rodrigo Cerqueira, entona los sones del
himno nacional de Brasil mientras las piernas impacientes del medio
centenar de atletas no dejan de moverse. Después, la clásica
cuenta regresiva y tras la largada….
Comienza a desandar también este desafío quien sería quizá el
mayor enemigo de gran
parte de los participantes: el reloj y sus impiadosas agujas que
marcarían las 60 horas ( 2 días y medio exactos) como el límite
del evento. Para quien habla, la experiencia
sería toda una novedad porque nunca había tenido que pasar
por la exigencia de acumular tanta distancia en tan duro recorrido
con el tiempo consumiéndose sin importar si parábamos para comer,
descansar, dormir o hacer lo que nos plazca.
El reloj seguiría su paso igualmente, implacable, y con él, la
falta de sueño formarían una peligrosa sociedad que, con el
transcurso de la carrera, pondrían en jaque a más de un
corredor.
El escenario del inicio de la ultramaratón es algún lugar de las
afueras de la Ciudad de Pozos de Caldas, todo un referente de lo que
admiraríamos más adelante: la belleza exhuberante del verde
frondoso y vigoroso de la vegetación de la selva brasilera
combinada con la imponencia de los morros de la Sierra de la
Mantiqueira con unas pendientes im-pre-sio-nantes que, les juro,
nunca en mi vida debí enfrentar :Cuando se le hizo un reportaje a
Valmir Nunes tras ganar con récord la durísima Badwater luego de
derrotar a los más de 50 grados de calor en el Valle de la Muerte,
al preguntársele cuál
carrera fue más dura comparándola con ésta, contestó sin dudar:
“ la Brazil 135 millas por sus temibles subidas”.
Ahora entiendo por qué….
CONTINUARÁ.
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