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Dubai - Emiratos Arabes
Maratón Internacional de Dubai
Por un pelito perdió el record y 1.000.000 de dólares
19-01-2008
// El mejor fondista de todos los tiempos paseó ayer su calidad por los
Emiratos Arabes Unidos, firmando en la Maratón de Dubai la segunda mejor
marca de la historia en esta especialidad –2h:04.53–. Haile
Gebrselassie estuvo ayer muy cerca de mejorar el récord del mundo que él
mismo estableció el pasado 30 de septiembre en Berlín. De hecho, marchó
tres cuartas partes de la carrera ampliamente por debajo de la plusmarca
universal, pero acabó al final pagando la excesiva osadía de su primera
mitad de carrera.
El atleta abisinio (Asela, provincia de Arsi, 19 de abril de 1973) no pudo
embolsarse el colosal ‘bonus’ de un millón de dólares que le
esperaba en caso de haber mejorado su récord. Pese a ello, el doble campeón
olímpico de 10.000 metros sí percibió los 250.000 dólares reservados
para el ganador masculino, la mayor cifra jamás entregada en una maratón.
De hecho, Dubai rompió moldes al repartir dos millones de ‘petrodólares’
en premios.
En medio de una climatología casi perfecta para correr, entre 11 y 14
grados de temperatura y con una humedad dentro de los límites idóneos,
‘Gebre’ se pegó como una lapa a las liebres, a las que había
‘encargado’ que lo llevaran a ritmo de 62 minutos en la mitad del
recorrido. Sin embargo, el tanzano Fabiano Joseph –campeón mundial de
media maratón en 2005– no calculó bien, marcando un ritmo demasiado rápido.
Y como Haile se veía fuerte, prefirió no pedirle que bajara el pistón y
se concentró seguirlo.
Al paso por el décimo kilómetro, el etíope acreditaba 28.39, un
registro inferior en 45 segundos al que marcó en Berlín y que le habría
permitido ser bronce en el pasado Campeonato de España de 10.000
metros... ¡Increíble! Joseph se mantuvo en sus trece y los tres primeros
detuvieron el crono en 1h:01.27 en la media maratón. Es decir, que a
falta de poco más de 21 kilómetros, el de Arsi tenía aún 61 segundos
de ventaja respecto al día en el que arrebató el récord mundial a su
amigo, el keniano Paul Tergat.
El tanzano no tardó en retirarse, pero su infernal ritmo dejó muy
‘tocados’ a la última de las liebres, el keniano Abel Kirui
–ganador de la pasada Maratón de Viena y segundo en Berlín tras
Haile–. Además, minó decisivamente las fuerzas del etíope, que acabaría
pagando sus excesos. Así, Kirui claudicó en el kilómetro 30, cinco
antes de lo previsto.
Ya en solitario, Gebrselassie fue perdiendo a pasos agigantados su ventaja
y en el kilómetro 35 ya sólo marchaba 25 segundos por debajo de su
objetivo. Entonces, el ‘muro’ de la maratón volvió a resultar letal
y en el 40 la situación había cambiado radicalmente: estaba ya 27
segundos por encima de su plusmarca.
Pese a ello, logró mantenerse entero y venció con la segunda mejor marca
de siempre –2h:04.53–. Haile Gebrselassie es también el único atleta
de la historia con tres marcas por debajo de 2h:06 y sólo él ha podido
bajar de 2h:05 en una maratón distinta a la de Berlín. Le acompañaron
en el podio los kenianos Isaac Macharia –2h:07.16– y Sammy Korir
–2h:08.01. “Siento no haberlo podido conseguir, pero estoy satisfecho;
además, he aprendido en el futuro he de saber contenerme más en la
primera fase de la carrera”, aseguró el etíope poco antes de recibir
el cheque de 250.000 dólares como premio por su triunfo.
En cuanto a la carrera femenina, festival de las etíopes, con clara
victoria para Berhane Adere con 2h:22.42, seguida de sus compatriotas
Bezunesh Bekele y Askale Tafa Magarsa.
“Esta vez sólo ha fallado una
cosa”
El día que cumplió su sueño de batir el récord del mundo de
maratón –2h:04.26 el pasado 30 de septiembre en Berlín–, Haile
Gebrselassie insistió en que estaba capacitado para correr más deprisa
los 42.195 metros. Sin embargo, el etíope destacó que “para
conseguirlo, tendrían que producirse en conjunto toda una serie de
circunstancias favorables, como la temperatura, la humedad, mi estado físico,
las liebres, el recorrido, el ritmo...”. En este sentido, ayer todo
parecía positivo, pero ‘Gebre’ fue demasiado rápido en la primera
mitad de la carrera y lo acabó pagando en los últimos kilómetros.
“Quería pasar por la media maratón en 62 minutos, pero me he
acelerado demasiado y, como ya dije, para batir el récord todo tiene
que funcionar a la perfección y esta vez he fallado en el ritmo. Pero
estoy muy contento con la marca, porque he vuelto a ganar una maratón y
he demostrado que estoy en plena forma”, afirmó Gebrselassie.
Aunque ayer no realizó ninguna declaración al respecto, el atleta de
Arsi afronta la temporada con la mente puesta en los Juegos de Pekín,
donde pretende lograr el título olímpico. Pese a ello, podría
plantearse correr otra maratón antes de la cita china, aunque podría
aplazarla hasta el otoño.
La culpa fue de las liebres
De no ser por el exceso de ímpetu de
las liebres, que le llevaron hasta la media maratón en 1h.01'27", un
minuto y un segundo por debajo del tiempo que empleó cuando el 30 de
septiembre de 2007 batió el récord del mundo en Berlín con un crono de
2h.04'26", el etíope Haile Gebrselassie hubiera rebajado ayer su
propia plusmarca en la Maratón de Dubai. El doble campeón olímpico y
cuatro veces campeón del mundo de 10.000 metros, que había pedido que
las liebres pasaran la media maratón en 1h.02'15" –14 segundos por
debajo del tiempo que había invertido en Berlín–, acabó acusando
aquel ritmo sucida y, cuando a partir del km. 30 abandonó el keniano
Albert Kirui y le dejó solo en cabeza, Gebrselassie no pudo mantener la
cadencia, pese a lo cual ganó la carrera con 2h.04'53", sólo 27
segundos por encima del récord que logró en Berlín y segunda mejor
marca de la historia.
"Yo quería pasar la media maratón
en poco más de 1h.02' y pagué el ritmo tan alto al final, pero estoy
contento con la marca", aseguró 'Gebre' al acabar la carrera.
"Fue una lástima porque las condiciones eran las ideales para batir
el récord, pero faltó un pequeño detalle", añadió el atleta etíope,
quien en el km. 35 aún conservaba 25 segundos de adelanto respecto al
parcial que hizo en Berlín cuando batió el récord, ventaja que se esfumó
poco antes de llegar al 40.
Después de batir la plusmarca mundial en
Berlín, Gebrselassie había indicado que para bajar de 2h.04' todo tenía
que salir perfecto. Ayer, las condiciones bajo las que se disputó la
carrera eran idóneas, pues la semana previa había llovido, algo inusual
en Dubai, y a las siete de la mañana, cuando se dio la salida a la
prueba, la temperatura era de 11 grados. Durante el recorrido, además,
sopló una ligera brisa favorable y la temperatura en la meta era sólo de
14 grados. Pero con lo que no contaba el campeón etíope era con unas
liebres demasiado impetuosas que le impidieron correr la prueba en
negativo, como él quería, lo que dio al traste con el récord. De esta
manera, Gebrselassie se quedó sin el millón de dólares con el que la
organización premiaba la obtención del récord del mundo y tuvo que
consolarse con los 250.000 destinados al ganador.
Pese a ello, Gebrselassie logró una
marca espectacular y aventajó en casi dos minutos y medio al segundo
clasificado, el keniano Isaac Macharia, que invirtió un tiempo de
2h.07'16", y superó en la meta a su compatriota Sammy Korir, tercero
con 2h.08'01".
En categoría femenina, la también etíope
Berhane Adere, campeona del mundo de 10.000 metros en 2003, se impuso con
un crono de 2h.22'43", a más de siete minutos de la estratosférica
plusmarca mundial de la británica Paula Radcliffe (2h.15'25"). Siete
mujeres habían pasado la media maratón en cabeza en 1h.10' y Adere fue
la más fuerte en los últimos kilómetros, lo que le valió para
imponerse en la meta a su compatriota Bezunesh Bekele, que logró el mejor
tiempo de la historia de una debutante (2h.23'29")
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