Nueva York - Usa
Anfetaminas, récord y una conspiración
La vergonzosa historia de Gatlin
17-01-2008
// Justin Gatlin ha sido campeón olímpico, del mundo y ha tenido la
plusmarca mundial (9.77). Pero su historia está marcada por dos controles
antidopaje positivos, en el segundo declaró que su masajista le dopó por
venganza.
Positivo con 19 años por dopaje con
anfetaminas. Sanción y perdón parcial. Llegada a la élite. Oro olímpico.
Récord mundial de 100 metros. Positivo con testosterona. Teoría del
sabotaje como disculpa. Castigo de ocho años. Colaboración con la
justicia para aminorar la pena. Rebaja a cuatro años. Adiós a Pekín. ¿Adiós
al atletismo? Justin Gatlin acompaña a Marion Jones en la vergüenza.
Comparten o compartieron bastantes cosas: un entrenador (Trevor Graham)
con más atletas dopados de lo normal; un masajista (Chris Whetstine) en
el ojo del huracán unos laboratorios y un gurú que acabó en la cárcel
(Balco y Victor Conte) expertos en cócteles dopantes... Y comparten el
castigo.
Justin Gatlin dio positivo con Aderall
cuando era júnior. Era un producto que contenía anfetaminas. Se le
levantó la pena parcialmente porque se consideró que lo tomaba con fines
terapéuticos. Tenía problemas de concentración. Kelly White, otra
campeona mundial de 100 metros desposeída de su título, arguyó en su día
algo parecido. Era falso y fue castigada.
A Gatlin se le perdonó parcialmente.
Volvió a las pistas un año antes de cumplir la sanción. En Atenas 2004
fue campeón olímpico. En Helsinki 2005, campeón mundial. En Doha 2006
igualó el récord mundial de Asafa Powell (9.77), pero luego se supo que
había dado positivo semanas antes. Esta vez con testosterona. El
velocista echó la culpa a su masajista (Chris Whetstine): le habría
pedido dinero extra, Gatlin se lo negó ("ya le pagaba Nike") y,
despechado, le habría puesto una pomada que contenía testosterona.
"Además, era conocido por sus ideas racistas", dice Gatlin del
masajista. Un problema, cuando se trabaja con velocistas en Estados
Unidos: todos son negros.
Sanción de ocho años para Gatlin, que
se ofrece a colaborar con la justicia. Y en medio, Trevor Graham, que
destapó el caso Balco, enviando a las autoridades una jeringuilla con
Tetrahidrogestrinona (THG), el anabolizante invisible, llamado el
'limpio'. Gatlin abandona a Graham y vuelve a Pensacola (Florida), con su
antiguo técnico, Vincent Anderson.
Y pretendía que se le redujeran esos
ocho años de sanción. Rebajarlos tanto que pudiera ir a Pekín. Pero la
reducción se queda en cuatro. Adiós a los Juegos chinos. No podrá
correr hasta 2010. "Justin ha colaborado, pero no hay que olvidar que
él se dopó y debe recibir un castigo", dice la USADA. Ver a Gatlin
en Pekín hubiera sido un escándalo. Como lo será ver a Thanou con el
oro del que se ha desposeído a Marion Jones. Como lo es comprobar que han
caído Tim Montgomery, Kelly White, y tantos otros... Cielo santo, ¡vaya
tropa!
Fuente:As.com
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