Londres - Inglaterra
El síndrome de ovario poliquístico,
un trastorno menstrual,
podría ofrecer a las atletas importantes ventajas
Informe de la BBC ciencias
21-04-2008
// Algunas deportistas no tienen períodos o los tienen de forma irregular
y se cree que esto se debe a los estrictos regímenes de entrenamiento y
de dieta.
De hecho, en algunos de estos casos el síndrome
de ovario poliquístico -que eleva los niveles de la hormona sexual
masculina- podría ser la causa.
Según Magnus Hagmar, especialista del
Departamento de Salud Infantil y de la Mujer del Instituto Karolinska en
Estocolmo, este trastorno podría ofrecer a las mujeres una importante
ventaja en el deporte.
"Lo que estamos viendo es un pequeñísimo
aumento en los niveles de testosterona, los cuales podrían facilitar a
las mujeres la formación de masa muscular y la absorción de oxígeno"
afirma Magnus Hagmar.
"Esto significa que estas atletas
podrían obtener mejores resultados de sus entrenamientos y por lo tanto
se sienten estimuladas a entrenar más duro y más a menudo", agrega.
El síndrome de ovario poliquístico es
un trastorno hormonal que afecta a las mujeres en edad reproductiva y se
asocia a una producción excesiva de andrógenos, la hormona sexual
masculina.
Aunque la causa precisa no se conoce, se
cree que el trastorno tiene un vínculo genético.
Aunque muchas mujeres tienen ovarios
poliquísticos sin presentar síntomas obvios, este trastorno puede
reducir la fertilidad y causar problemas como exceso de pelo corporal y
acné.
El doctor Hagmar, del Instituto
Karolinska, cree que los ovarios poliquísticos podrían ser la causa de
algunos de los trastornos menstruales que presentan las "atletas de
élite".
El especialista encontró que los ovarios poliquísticos son mucho más
comunes en las atletas élite olímpicas que en las mujeres promedio.
Y el trastorno también es más común en
los deportes de "alto impacto" como hockey sobre hielo y lucha.
Comparado con los deportes más técnicos
y de menos impacto físico como el tiro con arco.
Esto -afirma el experto- significa que el
ligero aumento en la producción de testosterona que acompaña a los
ovarios poliquísticos está ofreciendo una ventaja competitiva a estas
atletas.
Los resultados, subraya el investigador, no tienen nada que ver con
dopaje.
Las 90 atletas que tomaron parte en el
estudio -todas entrenando actualmente para los Juegos Olímpicos de 2008-
fueron sometidas a pruebas antidopaje regulares, y todos los análisis
resultaron negativos.
El experto cree que este estudio podría
cambiar la creencia que la alta ejecución deportiva femenina podría dañar
la salud.
En años recientes se ha argumentado que
el entrenamiento riguroso combinado con el bajo consumo energético al que
se someten las deportistas élite contribuyen al trastorno menstrual y a
la subsiguiente baja densidad ósea (osteopenia) causada por los bajos
niveles de estrógenos.
Pero según el doctor Hagmar, el estudio
demostró que todas las atletas élite, a pesar de sus trastornos
menstruales, mostraron tener huesos muy fuertes.
Otros expertos, sin embargo, afirman que
aunque el estudio es "interesante" no ofrece pruebas
concluyentes de que los ovarios poliquísticos sean la causa de los
trastornos menstruales de las atletas.
En muchos deportes de resistencia, como
los maratones, se ha demostrado que los trastornos menstruales están
relacionados al efecto del ejercicio riguroso en la glándula pituitaria.
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