Pekín - China
Liu Changchun el primer atleta
heroe Chino
Una historia increible
15-005-2007
// Al igual que ocurre con el espectacular crecimiento de su economía,
China es ya una potencia deportiva que aspira a copar el medallero en
los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Pero su trayectoria histórica
nunca ha sido tan brillante como en la actualidad, ya que la República
Popular China no participó en unas Olimpiadas hasta las que se
celebraron en Los Ángeles en 1984.
Desde entonces, el progresivo ascenso de
los astros nacionales ha contagiado al país de un fuerte espíritu
deportivo que estos días ha permitido redescubrir la extraordinaria
historia de Liu Changchun, quien ostenta el honor de ser el primer
atleta olímpico chino porque compitió en Los Ángeles, pero no en
1984, sino en 1932.
Para conmemorar el 75 aniversario del estreno olímpico de la República
de China -en ese momento aún no existía el Estado comunista fundado
por Mao Zedong en 1949- ya se ha comenzado a rodar una película que se
titulará «The one» («El primero») y relatará la azarosa vida de
Liu Changchun.
Y es que este velocista acudió a Los Ángeles
cuando los chinos no podían permitirse el lujo de preocuparse por los
deportes, sino sólo asegurarse la subsistencia en un país dividido por
los «señores de la guerra» y que había sido invadido por Japón en
1931.
Como Liu era natural de Dalian, una ciudad
de la provincia de Liaoning situada al noreste de China, las tropas
niponas le invitaron a participar en la Olimpiada representando a
Manchukuo, el Estado títere creado por Tokio y al frente del cual colocó
al último emperador, Pu Yi.
Pero Liu rechazó esta propuesta publicando una declaración patriótica
en el periódico «Ta Kung Pao» que se ganó la admiración de muchos
chinos. Entre ellos figuraba el general Zhang Xueliang, un héroe de la
resistencia contra los japoneses que decidió financiar el viaje del
valiente deportista a Los Ángeles.
«Mi padre recibió mil dólares y zarpó
en barco desde Shangai», recordó al periódico «China Daily» Liu
Hongling, el hijo del atleta, durante la presentación de la película.
Tras un mes de travesía, Liu Changchun
llegó por fin a Los Ángeles, donde compitió a los tres días y obtuvo
unos resultados tan pobres que fue eliminado en las rondas preliminares
de 100 y 200 metros. «Había ganado peso al no poder entrenarse en el
barco y no se encontraba en su mejor momento de forma», se lamentó su
vástago, quien desgranó todas las dificultades que atravesó su
progenitor hasta que pudo regresar a China.
«Se le acabó el dinero donado por el
general Zhang, así que tuvo que pedir ayuda a la comunidad china que
residía en Los Ángeles para pagarse el pasaje de vuelta», relató Liu
Hongling, que tampoco olvidó las penurias que le estaban aguardando a
su padre en casa.
«Como había rechazado representar a
Manchukuo los japoneses querían arrestarlo y, aunque no vivíamos en el
noreste de China, fuimos vigilados durante mucho tiempo», aseguró el
hijo del pionero atleta, que rememoró aquella época entre lágrimas
porque «mi padre no pudo encontrar un trabajo y nuestra familia se
hallaba en la miseria».
Por ese motivo, Liu Hongling confesó que
su progenitor se sintió «tan decepcionado que me dijo que no merecía
la pena dedicarse al deporte, aunque siempre amó la competición y
deseaba que China pudiera organizar algún día unos Juegos Olímpicos».
Liu Changchun, el primer atleta olímpico
del coloso asiático, no podrá ver cumplido su sueño porque murió en
1983, un año antes de que China empezara a despuntar en la elite del
deporte mundial en Los Ángeles, el mismo lugar donde él sólo pudo
batir una marca: la de su propia supervivencia.
Fuente: ABC.es
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