Tilburgo - Paises Bajos
Matemático calculó que el récord definitivo de
100 metros será de 9,29 segundos
Los maratonistas tienen mucho por bajar
04-01-2007 // La
pregunta no deja de tener su miga: ¿hasta dónde podrá llegar el ser
humano? La cuestión se refiere, naturalmente, a la evolución de las
marcas, a la progresión del ser humano...
¿Habrá algún límite? Vale, de acuerdo, y si lo hay, ¿dónde está
fijado? Asafa
Powell fue capaz de correr los 100 metros en 9.77 segundos el 14 de junio
del 2005 en el estadio olímpico de Atenas. ¿Cuál sería la marca
definitiva que podría alcanzar el jamaicano –o cualquier otro
velocista– en un hipotético futuro? Un equipo de matemáticos de la
Universidad de Tilburgo, en Holanda, encabezados por el prestigioso
profesor John Einmahl, de 49 años, han desarrollado un curioso y
pormenorizado estudio en el que aseguran dar con la respuesta. Se trata,
lógicamente, de una conclusión científica que ha sembrado el
desconcierto –y la desconfianza– entre la comunidad atlética y, muy
particularmente, entre los entrenadores, muchos de los cuales subrayan
–muy escépticos ellos– que las deducciones de ese trabajo no tienen
“rigor alguno. Se ha limitado a echar cuentas”.
Einmahl, que goza de enorme prestigio en su país, se atreve con catorce
disciplinas atléticas, a las que ha puesto el definitivo ‘punto y
final’. Después de eso, ya no hay nada. Un inmenso vacío. Según su
estudio, el tope de los 100 metros estaría fijado en 9.29 segundos, la
jabalina volvería a sobrepasar la barrera de los 100 metros (106,50
metros), lo que obligaría a reconstruir de nuevo los estadios de
atletismo, y más, y más, y más... Lean.
El matemático holandés Einmahl vaticina los ‘récords definitivos’
de 14 disciplinas: “Se trata de un estudio serio”, argüye con el
ánimo de despejar las posibles dudas que suscita su trabajo. “Se basa
en la teoría de los valores extremos, que es una ciencia reconocida como
parte de las matemáticas y de la estadística. Analizamos los récords
mundiales de atletismo porque este deporte tiene un indudable valor
social”, afirma el profesor Einmahl flanqueado por su colega y ayudante,
Jan Magnus, a la agencia de noticias DPA. La base de su estudio parte de
las mejores marcas de 1.546 atletas masculinos y 1.024 femeninas –todos
ellos, de elite– de cada una de las disciplinas estudiadas.
Esos datos los somete a complicadas elaboraciones matemáticas con la
ayuda de un o rdenador,
que procesa los datos. Los resultados son devastadores y más de un atleta
podría sentirse profundamente frustrado. Powell, por ejemplo, no se
quedaría satisfecho al averiguar que sus esfuerzos por batir el récord
del mundo de los 100 metros (9.77) se quedan muy lejos de los 9.29
anunciados. Michael Johnson se retiró en olor de multitudes convencido de
que sus 19.32 en los 200 metros serían prácticamente inamovibles de las
tablas de los récords. Sin embargo, el estudio concluye que el límite
físico del ser humano podría llegar hasta los 18.63.
El chino Liu Xiang estaría en condiciones de rebajar en medio segundo su
plusmarca mundial de los 110 metros vallas (12.88) para fijarla en 12.38.
Según las computadoras, Jan Zelezny –o a cualquier otro atleta–
podría alcanzar con la jabalina los 106,50 metros.
Mientras
que las maratonianas tienen todavía un enorme margen de mejora. La
plusmarca de Paula Radcliffe (2h:15.25) podría ser rebajada en... ¡8
minutos y 50 segundos! (2h:06.35). Paul Tergat, en cambio, sólo
mejoraría su marca (2h:04.55) en 49 segundos.
El lanzamiento de jabalina femenino está cerca de la ‘marca
perfecta’. Osleydis Menéndez envió el dardo hasta 71,70 metros y sólo
podría mejorarlo en 80 centímetros.
|