04-01-2007
// “Fue una gran injusticia. Cuando después de tres horas de
interrogatorio, aquella Comisión
de Irregularidades Deportivas Nª 49, tras tratarme como a un delincuente,
me anunció que me prohibían competir en los Juegos Olímpicos de
Melbourne (1956) comencé a vivir los días más tristes de mi vida”,
expresó Osvaldo Suárez a Agencia NOVA.
Se
refería a la sanción que decretó aquella comisión de la nefasta y
autodenominada Revolución Libertadora que le impidió correr la prueba de
maratón (
42 kilómetros
195 metros
) en los Juegos Olímpicos de Melbourne. ¿El motivo? Era peronista.
Idéntica
prohibición perjudicó a otro atleta, Walter Lemos; al
campeón olímpico Helsinki ‘52 de remo, Eduardo Guerrero; al entrenador
de los campeones mundiales de básquetbol de 1950, Jorge Canavesi; al múltiple
campeón de bochas Roque "Chillín" Juárez y al básquetbolista
Miguel Ballícora.
Cincuenta
años después de aquella triste e increíble censura que afectó al
deporte argentino,
la Dirección General
de Promoción de las Actividades Deportivas del Gobierno de la Ciudad de
Buenos Aires, a cargo de Víctor Lupo, los reinvindicó el último 6 de
diciembre por medio del otorgamiento de los premios Dignidad Deportiva
"Mary Terán de Weiss", que también alcanzó al dirigente
Fernando Aren.
Osvaldo
Suárez agregó, sobre aquellos días del ’56, que “cada vez que
pienso en aquella prohibición me da congoja. Es una llaga que aún
lastima y mucho, porque yo tenía 22 años y una marca de 2 horas 23
minutos en maratón. La prueba fue ganada con 2 horas 25 minutos y por un
atleta argelino nacionalizado francés, Alain Mimoun, de 40 años de edad.
Era mi gran posibilidad de ganar esa medalla de oro olímpica...”.
El
tres veces ganador de la Corrida de San Silvestre (San Pablo, Brasil, en
1958, ‘59 y ’60)) recordó también que “desde la Comisión de
Irregularidades Deportivas N° 49 me citaron en el Comité Olímpico
Argentino. Allí, durante tres horas, recibí el trato que se da a un
delincuente. Me dijeron que había ido a los Panamericanos de México
’55 por “acomodo”. Sin embargo, en esos Juegos me consagré doble
campeón panamericano, al ganar 5.000
y
10.000 metros
llanos (en pista)”.
“También
me trataron de ladrón. Yo había ido un año antes a los Estados Unidos y
me interrogaron:: “¿Cuántos autos te trajiste de allá?”. Yo, en
realidad, andaba con lo puesto y, simplemente, había acompañado a
Reynaldo Gorno (subcampeón de maratón en Helsinki ’52) que tenía que
competir en el maratón de Boston en abril de
1955”
, precisó Osvaldo Suárez.
Luego
recordó con tristeza que “me avisaron de aquella prohibición para
competir en Melbourne cinco días antes, un 29 de octubre de 1956. No lo
podía entender. Sentí una tristeza enorme. Pregunté si había matado a
alguien...”.
Aquellos
sucesos fueron conocidos como el "Genocidio Deportivo
Argentino", que dio inicio a la decadencia deportiva. Numerosos
atletas de nuestro país fueron suspendidos por 99 años por el sólo
hecho de haber sido justicialistas o por haber efectuado alguna demostración
de simpatía al gobierno democrático del General
Juan Domingo
Perón, depuesto en 1955 por esa autodenominada Revolución Libertadora.
El
reconocimiento
El
6 de diciembre de 2006 significó el primer reconocimiento y reparación
histórica, encarado por la Dirección de Deportes dependiente de la
Subsecretaría de
Deportes de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires.
A
los premios se les impuso el nombre de "Mary Terán de Weiss"
debido a
la disposición N
° 9 DGPAD- 2006, impulsada por el actual director general de deportes del
Gobierno porteño, Víctor Francisco Lupo.
Mary
Terán de Weiss, tenista de las mejores del mundo en su época, fue una de
las más grandes en la historia de este deporte en
la Argentina. A
su vez, fue una de las figuras más perseguidas y debió exiliarse para
poder continuar desarrollando su actividad deportiva.
Espectacular
cosecha de títulos y récords de Osvaldo
Osvaldo
Suárez recordó a Agencia NOVA todos sus pergaminos: “Fui 12 veces
campeón sudamericano; 4 veces campeón panamericano y 2 veces subcampeón
panamericano; también, 5 veces campeón iberoamericano, con tres pruebas
consecutivas (5.000,
10.000 metros
y maratón) ganadas en un sólo Iberoamericano,
en Chile
1960”
.
“Logré
29 récords en pruebas que iban desde los
1500 metros
hasta el maratón; de ellos, 27 fueron sudamericanos y dos argentinos (
1500 metros
y la milla). En maratón, terminé corriendo en los Juegos de Roma en
1960. Finalicé 9°, pero la gran oportunidad me la habían quitado cuatro
años antes en que no pude competir en Melbourne”, se lamentó.
También
habló de su presente: “Hoy tengo 72 años y sigo ligado a mi deporte.
Con total respaldo de la Secretaría de Deporte de la Nación (a cargo de
Claudio Morresi) tengo a
cargo una escuelita de atletismo a la que asisten 35 chicos, los lunes, miércoles
y viernes entre las 10 y las 17 horas”.
Sobre
las perspectivas del atletismo argentino para 2007, dijo que “mi anhelo
es que, además de las figuras de nivel mundial como el saltador de
garrocha Chiaraviglio, sigan progresando todos los atletas, de pista y de
mis especialidades (5000,10.000 metros y maratón). Creo que hay mucho
futuro en el marplatense Santiago Figueroa”.
El
agradecimiento para Víctor Lupo
Sobre
la iniciativa del director de deportes Víctor Lupo de otorgar a través
del Gobierno porteño el Premio a
la Dignidad Deportiva Osvaldo
Suárez subrayó que “a Víctor Lupo lo quiero muchísimo; siempre me ha
respaldado en todo y los premios a la dignidad se los debemos a él”.
“Yo
no tengo más que palabras de agradecimiento por este homenaje. Lupo nos
dio la gran oportunidad de que la gente se enterara (50 años después)
que fuimos mal suspendidos en
1956”
, remató un Osvaldo Suárez muy emocionado. Lo censuraron... por ser
peronista.(Agencia NOVA)