Hamburgo - Alemania
Sentirse hombre en un cuerpo de mujer
Yvonne Buschbaum se operará despues de todo
12-12-2007 //
“Durante muchos años sentí que vivía en un cuerpo equivocado. Me sentía
un hombre y debía vivir en un cuerpo de mujer”, dijo la deportista.
La pertiguista alemana Yvonne Buschbaum
anunció hoy su retiro del atletismo para someterse a una operación que
la convierta en hombre. Buschbaum, de 27 años, tiene una marca de 4,70
metros, la novena mejor de todos los tiempos.
La pertiguista sorprendió hoy con
el anuncio del fin de su carrera deportiva. Pero mayor fue la sorpresa
cuando explicó los motivos: es transexual y se someterá a una operación
para convertirse en hombre.
Buschbaum, de 27 años, tiene una marca
de 4,70 metros, la novena mejor de todos los tiempos y fue medallista de
bronce en los Campeonatos Europeos de 1998 y 2002, además de recordista
mundial en juveniles. “Durante muchos años sentí que vivía en un
cuerpo equivocado.
Me sentía hombre y debía vivir en un
cuerpo de mujer. Los que me conocen, saben que esto me estaba marcando”,
dijo hoy la deportista confirmando varios trascendidos de prensa. Ahora
iniciará un tratamiento de hormonas, cambiará de identidad, pero aseguró
que no va a participar en competencias masculinas.
La decisión de cambiarse de sexo está
motivada, dijo, por “el desequilibrio interior” que siente. No se
trata sólo de un problema anímico, ya que cree que la situación fue
desencadenante de una serie de lesiones graves que padeció, y que
derivaron en cuatro operaciones de las que nunca se restableció por
completo.
“Los años de discrepancia entre la
apariencia y el verdadero ser han dejado sus secuelas, y en lo físico se
expresaron en las lesiones en el tendón de Aquiles que sufrí. Una lesión
crónica es siempre una consecuencia lógica de que no le está yendo bien
al alma”, describe sus sensaciones Buschbaum, que además de deportista
es soldado en el ejército alemán.
Anunció que una vez que haya superado la
operación se cambiará el nombre de pila, sin dar a conocer cómo pasará
a llamarse. Sabe que es un paso a la ofensiva que muchos no entenderán,
pero por el que pide compresión y respeto.
“Soy consciente de que la
transexualidad es un problema marginal, pero no quiere ser parte de esa
marginación, y menos todavía jugar a las escondidas”, explica en su página
personal, orgullosa de “dar este paso en plena conciencia”, de saber
lo que está haciendo.
La atleta subrayó explícitamente que
todos los éxitos deportivos los logró como mujer, por sus dotes
naturales, sin haber manipulado nada. “No me dopé”, aseguró,
tratando de evitar de que se la compare con la ex atleta Heidi Krieger,
una campeona europea de peso que a raíz de los tratamientos de hormonas
masculinas que sufrió bajo el régimen deportivo en la extinta República
Democrática Alemana, se operó y se convirtió en hombre, con la nueva
identidad de Andreas Krieger.
El reglamento no impide que Buschbaum,
una vez superada la operación transexual, pueda participar en
competencias deportivas masculinas, como por ejemplo los Juegos Olímpico
de Londres 2012. El Comité Olímpico Internacional (COI) contempla
expresamente la participación de atletas transexuales desde 2004.
Sin embargo, Buschbaum descartó esa opción.
“No me hago a la idea. El mundo del deporte es muy pequeño. Para mí
tiene mayor importancia la expectativa de ahora de vivir algo mucho más
grande que eso”, dijo. La atleta considera que “ser diferente es algo
normal”. “No sólo el río es normal, también lo son sus olas que lo
van formando.
Estoy feliz de estar recorriendo este
camino”, indica en el mensaje a la opinión pública con el que explica
su decisión.
|