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Madrid - España
Hongos en los pies: Todo un problema
Un informe de una revista española
Pie de Atleta
Según las últimas encuestas del Colegio de Podólogos de Cataluña, al
menos el 60 por ciento de personas que acuden regularmente a centros
deportivos o gimnasios ha sufrido alguna vez pie de atleta o infección
por hongos, asegura Josep Manel Ogalla, vicepresidente de este organismo médico.
Los síntomas de una micosis podal se notan en la piel, que se vuelve
escamosa, enrojecida, con presencia de ampollitas y picor, además de olor
desagradable a "queso curado", agrega Ogalla.
A los hongos les encanta el calor y la
humedad para reproducirse y extenderse. Es por ello que se aconseja lleva
un calzado transpirable. Estos microorganismos son fáciles de prevenir
pero difíciles de erradicar, ya que pueden permanecer aletargados durante
largos periodos de tiempo, por lo que si se aplica mal el tratamiento
contra ellos (a veces debe prolongarse por espacio de 3 meses), tarde o
temprano reaparecen. Para no reinfectarse, cuando se acude al
gimnasio hay que usar zapatillas para la ducha, aplicarse un jabón
con Ph ácido y secarse bien los pies.
En caso de que alguien
de la familia se haya infectado y haya contraído pie de atleta, no
debe compartirse con esta persona ni calzado, ni calcetines o medias,
ni sobre todo toallas, a causa de la presencia de humedad.
Usar diferentes zapatillas
A juicio del podólogo Martín Rueda, por lo general las zapatillas
deportivas son un tipo de calzado altamente estable, muy resistente y con
la suficiente capacidad protectora como para soportar cargas superiores a
las que se dan en un andar estándar. El único inconveniente de esos
modelos es la transpiración, ya que según Rueda a veces esa clase de
zapatillas no transpiran todo lo que sería deseable y eso puede
repercutir negativamente en los pies todavía en formación -por ejemplo
el sistema de sudoración- de niños y adolescentes.
El podólogo agrega que
lo ideal es alternar el uso de calzado deportivo con el de calle. Con
respecto a los modelos "mal llamados deportivos" que en realidad
son unos híbridos entre calle y deporte, Rueda considera que no son
recomendables para un supuesto uso diario por parte de los más jóvenes.
Hoy en día, lo más
importante para el mundo de la podología y la práctica deportiva es
prevenir las lesiones, señala Rueda.
Cuando cortarse
las uñas
Cuando una persona acaba de ducharse las uñas de los pies
están blandas y eso da la tranquilidad necesaria para cortárselas,
puesto que no hay riesgo de rasgado. Así lo manifiesta la podóloga Ángels
Tapias, quien añade que las uñas son "el espejo del
organismo", ya que su aspecto puede evidenciar posibles enfermedades
como la diabetes.
Las uñas de los pies deben cortarse rectas
siempre y cuando la tipología de estos elementos córneos lo permita,
puesto que hay ciertas personas que por la forma de sus uñas deben
proceder al tajo "entrando un poco", ya que de lo contrario podrían
claváserlas y, de producirse una inflamación, en el peor de los casos
podría necesitarse recurrir a la cirugía.
Tapias recomienda que
sea un podólogo el que enseñe a cortar las uñas de los pies. También
advierte que las de los niños pequeños son muy finas y por ello pueden
clavarse más fácilmente. Asimismo, desvela que a los 13 o 14 años de
edad, que es cuando muchos adolescentes empiezan a recortarse ellos mismos
las uñas, se crea uno de los grandes problemas en higiene podal, ya que
en ocasiones se las cortan mal y se arrancan fragmentos.
55
variedades de hongos
De los más de cien mil hongos conocidos, 55 son patológicos en el ser
humano porque son agentes que pueden llevar aparejada una micosis,
especialmente durante los meses de verano debido al calor y a la humedad
generada por el incremento de la sudoración. El doctor Pau Umbert, jefe
de servicio de dermatología del Hospital Universitario Sagrado Corazón-unidad
docente de la Universidad de Barcelona y director del Instituto de
dermatología que lleva su mismo nombre, ubicado en el edificio Corachán
de Barcelona, define a los hongos como "grandes simuladores".
La capacidad de
"engaño" de estos organismos vegetales provoca multitud de
falsos diagnósticos al ser confundidos con otras patologías, como por
ejemplo una soriasis. El dermatólogo destaca la
importancia de la identificación de las clases de hongos porque éstos
crean resistencias, lo que dificulta su tratamiento. Sus localizaciones
van desde los cabellos hasta la piel, pasando por las uñas.
Las manifestaciones de
los hongos en ocasiones resultan pintorescas. Es el caso de la pitiriasis
versicolor, cuya pigmentación en plena fase activa adopta una coloración
amarillenta y marrón en la piel, pero que cuando desaparece deja
unas manchitas blancas.
Aparte del calor y la
humedad, la aparición de una micosis puede verse favorecida por la
administración de corticoides en erupciones, o también en presencia de pacientes
sometidos a quimio y radioterapia y en cualquier otra circunstancia en que
se bajen las defensas del organismo.
A pesar de que con una
metodología ordenada se puede diagnosticar con gran fiabilidad una
infección por hongos, cuando estos organismos se meten dentro de la
piel ponen las cosas muy difíciles y entonces es preceptiva una
biopsia cutánea. Aunque hoy en día los tratamientos son muy efectivos, las
resistencias de la micosis a veces van asociadas a una infección
bacteriana y, en su vertiente más complicada, también pueden vincularse
a una enfermedad dermatológica.
Donde
se instalan
Una consulta habitual en estos meses es la detección de hongos entre los
dedos de los pies. Esto se produce porque en esta zona hay más humedad y
calor. Los enfermos se quejan de picor y pequeñas fisuras.
El doctor Vicente
Crespo, jefe del servicio de dermatología del Hospital Carlos Haya de Málaga,
explica que los dermatólogos llaman tiña a un grupo de infecciones
concretas. Y en estos casos lo pueden llamar tiña pedis.
Una micosis (infección
por hongos) superficial se aplica un tratamiento tópico.
Fuente: vivirmejor.es
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