Padua - Italia
Exámenes
cardiacos permiten salvar vidas de atletas
Estudios de la Universidad de Padua
04-10-2006 // Los
electrocardiogramas han reducido de manera espectacular las muertes por
paro cardíaco en la comunidad deportiva italiana.
Desde 1982, Italia exige que sus atletas
se sometan a esas pruebas para detectar problemas cardiacos antes de
participar en justas y cerca del 2% de ellos son descalificados debido a
condiciones cardiacas.
Investigadores de la Facultad de Medicina
de la Universidad de Padua analizaron datos estadísticos sobre muertes súbitas
por problemas cardíacos entre atletas y personas que no lo son, antes y
después de la implementación del programa.
Para ello se evaluó a personas de entre
12 y 35 años en la región de Veneto, en el noreste de Italia, entre 1979
y el 2004.
Los investigadores encontraron que entre
los atletas el número de muertes bajó un 89% durante ese período de 25
años. La tasa de mortalidad entre los no atletas no varió durante ese
mismo tiempo.
El doctor Barry Maron, experto en
problemas cardíacos en atletas, de la Fundación para el Instituto del
Corazón en Minneapolis, señaló la importancia de la investigación,
publicada el miércoles en el Journal of the American Medical Association.
"Este es un documento importante.
Sus descubrimientos señalan por primera vez que las pruebas a los atletas
jóvenes antes de las competencias son eficaces, no solamente al detectar
problemas cardíacos insospechados, sino porque la detección reduce el
riesgo de muerte súbita por problemas cardíacos durante los
deportes", dijo.
Maron indicó, sin embargo, que sería
difícil aplicar un programa similar en Estados Unidos, para atender unos
10 millones de personas cada año.
Anualmente mueren en Estados Unidos entre
20 y 25 atletas juveniles, de acuerdo con informaciones compiladas por el
Centro Nacional para Investigaciones de Lesiones Deportivas Catastróficas.
Algunas universidades estadounidenses
realizan exámenes que incluyen los electrocardiogramas, dijo Ron Courson,
director de medicina deportiva en la Universidad de Georgia, que ha
realizado exámenes en aspirantes a atletas durante los últimos 12 años.
Durante todo ese tiempo, solamente ha
sido descalificado un atleta por problemas cardiacos, aunque se detectaron
condiciones menos graves entre 10 y 12 estudiantes, los cuales recibieron
tratamiento y se les permitió jugar, dijo Courson. Las pruebas cuestan
alrededor de 20.000 dólares anuales.
|