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Buenos Aires - Argentina
Un relato para pensar
Diario de un cincuentón
14-11-2006
// He recibido este relato via email y creo que vale la pena publicarlo.
Realmente no se a quien pertenece, no se quien lo escribió, pero es
excelente.
Todavia lo repaso y me vuelvo a reir a carcajadas.
Espero no se enoje el autor y me envie un email para poner su nombre.
Con motivo de mi trabajo sedentario y la
consecuente acumulación de grasa en mi abdomen, la Empresa me ofreció un
servicio de entrenamiento personal en un reconocido gimnasio porteño,
Megatlón.
Lo acepté gustoso y hasta fui personalmente para hacer mi reserva.
Me asignaron una personal trainner llamada Nadia, una escultural
Instructora de Aeróbic de 26 años, modelo de ropa deportiva como bien
pude observar en los afiches allí colgados. Ella me explicó que sería
muy útil anotar mis ejercicios en una ficha de forma de poder observar yo
mismo mi progreso. Quisiera compartirlo con Uds:
Dia 1: Me levanté a las 6:00 A.M. como habíamos quedado. Bastante
difícil levantarse de la cama para ir al Gimnasio pero todo cambió
cuando llegué y vi que Nadia estaba esperándome. Parecía una diosa
griega: rubia, ojos verdes y una gran sonrisa, con unos labios carnosos y
espectaculares. Nadia me hizo un tour y me mostró los aparatos y me tomó
el pulso después de 5 minutos en la bicicleta fija. Se alarmó de que mi
pulso estuviera tan acelerado pero yo aproveché para piropearla y se lo
atribuí a ella, que estaba vestida con su malla de lycra metida en su
cola. Disfruté bastante viéndola dar su clase de Aeróbic, después de
terminar mi inspirador día de ejercicio. Nadia me mantenía motivado
cuando hacia mis abdominales, a pesar de que ya me dolía mucho la
barriga, cada vez que ella pasaba junto a mi...
Dia 2: Me tomé dos tazas de café, y finalmente logré salir de mi
casa.
Nadia hizo que me recostara boca arriba, me puso a levantar una pesada
barra de metal y después se atrevió a ponerle ¡¡¡pesas!!!. Mis
piernas
estaban un poco debilitadas por la cinta pero logré completar !UN
KILOMETRO COMPLETOOO! La aprobadora sonrisa de Nadia y el guiño cómplice
que me realizó hizo que todo valiera la pena... ¡me sentía fantástico!...
era una nueva vida para mi.
Día 3: La única forma de conseguir lavarme los dientes, fue
poniendo el
cepillo sobre el lavatorio y moviendo la cabeza a ambos lados encima de él.
Creo que tengo una hernia abdominal. Manejar no fue nada fácil: de sólo
frenar el auto me dolíanhasta los pelos del culo, estacioné encima de
una motito de delivery... Nadia se impacientó un poquito conmigo por
considerar que mis gritos de dolor molestaban a los demás socios del
club. La verdad que su voz me resulta un poco aguda a tan tempranas horas
de la mañana y cuando levanta la voz se vuelve nasal... es muy molesta.
Me duelen las pelotas cuando me subo a la cinta, así que Nadia me cambió
a la escaladora. Me pregunto por qué mierda alguien inventa una máquina
para hacer algo que se ha vuelto obsoleto con el uso de los ascensores.
Nadia me dijo que me ayudaría a ponerme en forma y a disfrutar a pleno la
vida...; otra de sus pendejadas...
Dia 4: Nadia me estaba esperando con sus jodidos ojos verdes clavándomelos
como un puñal y su burlona sonrisita al estilo Jack
Nicholson en Batman. No pude evitar llegar media hora tarde: fue el tiempo
que me llevó acordonarme las zapatillas. La reventada de Nadia me puso a
trabajar con las mancuernas pero, cuando se distrajo, salí corriendo a
esconderme en el baño. Mandó a otro entrenador a buscarme y como
castigo, me puso a trabajar en la máquina de remar y... me rajé un pedo
que escuchó todo el gimnasio. Nunca pasé tanta vergüenza en mi vida.
Dia 5: Odio a esa hija de mil putas de Nadia más que a cualquier
otro ser
humano en el mundo. Anorexica de mierda, con esos labios con colágeno,
platinada sin cerebro. Si hubiese una parte de mi cuerpo que pudiese mover
la recontra cagaría a patadas en el culo, la puta madre que la parió.
Nadia quiso que trabajara en mis tríceps.. ¡YO NO TENGO TRICEPS!!!... y
si no quiere que rompa el piso del gimnasio, que no me pase las reputísimas
barras o cualquier otra cosa que pese más que un sandwich... La bicicleta
fija me hizo desmayar y me desperté en la cama de una nutricionista, otra
flaca pelotuda que me dio una cátedra de alimentación sana, ¡claro! la
muy turra no tiene la más puta idea de lo que es cagarse realmente de
hambre.
¿Por qué no me pudo tocar alguien mas tranquilo, como un maestro de
costura o un estilista?
Dia 6: La muy hija de puta de Nadia me dejó un mensaje en el
contestador con su vocecita de retortillera preguntándome porqué no fui
hoy. De solo escucharla tiré el teléfono al carajo, pero luego no tenía
la fuerza suficiente ni para levantarlo, ni para levantar el control
remoto de la tele, así que me banqué 11hs. seguidas viendo un solo canal
por cable... maldito National Geographic... hasta los pajaritos apareándose
y yo que no cojo hace 6 días...
Dia 7: Le pedí al chofer de la camioneta de la Iglesia que me
viniera a
recoger para ir a misa y agradecerle a Dios que esta semana haya
terminado.
También recé para que el año que viene, la Empresa, me mande a algo un
poco mas divertido, o si quiere: Una endodoncia, un cateterismo, o un análisis
de próstata.
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