Todavía hoy en día muchos pueblos y
culturas rigen su vida y sus costumbres en función del ciclo de lluvias
y de lo que el cielo determine.
En Pekín ya no tendrán ese problema.
Las autoridades de la ciudad, sede de los Juegos Olímpicos de 2008,
anunciaron que "bombardearán" las nubes del cielo de Pekín en
los días previos al comienzo de las olimpiadas para garantizar que no
llueva el día de la ceremonia de inauguración de los juegos, prevista
para el día 8 de agosto de 2008.
¿Cómo lo harán? Pues usarán un
arsenal de cohetes y bombas para dispersar las nubes.
Hacer llover
Hasta ahora en Pekín han sido capaces de crear lluvia artificial.
La capital china sufre de vez en cuando
tormentas de arena proveniente del desierto de Gobi. El ambiente se
vuelve entonces irrespirable.
Para limpiar la ciudad de esta capa de
polvo se provoca la lluvia bombardeando las nubes con productos químicos
como yoduro de plata y otras sustancias que reaccionan con el vapor y
aparece la lluvia.