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San Miguel de los Sauces
- Mendoza - Argentina
Desafio del desierto Berocca
Una aventura durisima
05-05-2006 // El fin de semana pasado se llevo a cabo en esta bellisima y
desolada zona de la Argentina la segunda edición de el Desafío Berocca.
Dos reconocidas ultramaratonistas de Buenos Aires se propusieron conocer
de que se trata.
Ellas son Luz Celeiro y Sara Parisi y aqui nos envian un resúmen de lo
acontecido.
Muchas gracias y nuestras felicitaciones para ellas.

El jueves a las 21 hs partimos desde
Palermo en un charter que contratamos por intermedio de la organización,
al llegar a la primera parada el sr de la agencia de viajes nos dice
"el micro es de ustedes", se baja y ahí quedamos, todos atletas
y dos choferes. A la hora de la cena entre todos nos servimos la comida,
juntamos los restos y nos preparamos a descansar. Cosa que resulto casi
imposible dado que el micro resulto medio
incomodo, pero se compenso con lo agradable de compartir el viaje con
otros atletas.
Llegamos a la escuela en San Miguel de
los Sauces alrededor de las 12hs, y en medio de un calor INSOPORTABLE
armamos la carpa y almorzamos unas empanadas buenísimas pero
"picantísimas". Y como el agua es un recurso muy escaso y aun
no había llegado el refuerzo pidieron que ese día no nos bañáramos.
Así, llenos de tierra como estabamos, nos reunimos a cenar. La comida era
una mezcla de arroz con lentejas y chorizo riquísima pero
"picantísima". Y así, no en las condiciones optimas necesarias
para hacer 42km muy duros al día siguiente nos fuimos a dormir. Ahí
descubrimos una serie de errores/horrores que habíamos cometido:
primer error: nuestras dos linternas
eran tan chicas que no iluminaban nada, ni siquiera dentro de la
carpa... y no había luz en el exterior.
segundo error: porque no habíamos
llevado un colchón inflable?!?!?!?! Solo nuestras bolsas de dormir.
Imposible encontrar posición para dormir y ahí seguían esperándonos
en pocas horas 42 km en arena.
tercer error: no preparamos las cosas
para correr al día siguiente con luz del día.
Y como broche de oro en nuestra lista de
desventuras, a las 3 de la mañana se desato un viento impresionante (el
Zonda ¿?). Nos mirábamos y no podíamos creer lo que estaba
sucediendo...jamas habíamos estado en una situación así. No solo no
pudimos dormir tratando de evitar que nos voláramos
sino que además se nos lleno la carpa,
las bolsas de dormir, el cuerpo, la boca, TODO, de toneladas de arena.
Y así se hicieron las seis y había que
prepararse para desayunar y subir al micro que nos llevaría a la Reserva
Telteca de donde largaba la prueba. A todo esto, nuestra carpa se había
convertido en un caos absoluto, revoltijo de arena, bolsas revueltas
buscando a ciegas ropa de correr, camel, alimentos, desastre en el que
dejamos olvidadas cosas que serian imprescindibles en la carrera.
Largamos…………esta etapa tenia dos
circuitos, en el primero nos encontramos con los Altos Limpios, unos
ENORMES medanos (hoy nos parece que fue lo más suave de esta etapa), que
debíamos subirlos y bajarlos de ida y vuelta, para terminar saliendo otra
vez al camino y volver a la largada donde arrancaba el segundo circuito,
ilusas pensábamos que ahí se terminaba la tortura de la arena, pues no,
ahí empezaba lo PEOR de la arena. Eran 18km que parecían de arenas
movedizas, uno se hundía cada vez más. Los geles habían quedado en el
caos de la carpa y solo teníamos uno para cada una gracias a 2 corredores
que no dudaron en darnos parte de los suyos, y cuando el cansancio empezó
a pegarnos fue muy difícil levantar cabeza y muy duro terminar. A lo
largo de este recorrido sobrepasamos a varios corredores quienes estaban
en condiciones peores que las nuestras, que no es poco decir...Lo que nos
sorprendió fue que en todo este trayecto tremendo no nos cruzáramos con
nadie de la organización, nadie en condiciones de asistir a los
corredores en caso de necesidad, teniendo en cuenta
que hubo gente que tardo mas de 4hs para hacer 18km. Y finalmente,
después de siete horas veinte minutos, llegamos! Allí nos esperaba el
micro para llevarnos de vuelta al campamento y un sándwich de milanesa
frita y fría!!!!!!!!!!!!!!! El hambre era tan grande que no dudamos en
comerlo, después nos íbamos a arrepentir....
Llegamos al campamento deseando un baño
reparador pero lo tuvimos que hacer con agua fría! Después de dos dias
sin bañarnos y siete horas correteando por la arena ni lo dudamos...
después nos ibamos a arrepentir... Llego la cena, unos fideos con pollo y
salsa muy buenos pero picantes, y en un estado de destruccion casi total
nos fuimos a dormir en nuestra carpa/caos personal. Cosa que no fue fácil
de lograr.
Al otro día después de dormir no más
de tres horas seguidas nos levantamos, desayunamos y partimos en el micro
hacia Las Sierras de las Quijadas, esta vez nos habían jurado que ahí no
había arena!!!! Y era verdad!!!!!!!!! Un placer correr sobre ripio, nos
encanto esa etapa, hermoso el lugar, nos sentíamos bien, terminamos en
una buena posición. Y al llegar nos "devoramos" un arrollado de
atún y huevo (?) no muy deportivo pero bueno para llenar nuestros vacíos
estómagos. Y volvimos al campamento. El viaje era aproximadamente de una
hora y media.
Llegamos, nos pidieron que no nos
bañáramos (cosa que ya habíamos decidido NO hacer nuevamente con agua
fría), merendamos y a las siete y media se largaba la tercer etapa de 6
km de noche, sin descansar. Esa etapa completó la destrucción! Salimos
y, claro, corrimos rapidísimo!!!! Cosa que nos cuesta mucho, es muy
exigente y más si pensamos que teníamos ya sobre los hombros 2 jornadas
duras. También llegamos en un lugar aceptable pero el esfuerzo fue tan
grande que obligo a quedarse 10 minutos sin poder hablar, eso nos enfrió
y no hace falta decir que después nos arrepentiríamos. Cenamos, fideos
con osobuco. Pasamos una noche difícil pues una de nosotras estuvo con
fiebre y mucha tos, y ninguna logro descansar. Al levantarnos no podíamos
creer que aun tuviéramos la ultima etapa frente a nosotras.
Siguió la fiebre por lo que en el
desayuno recargamos aspirinas y analgésicos. Y largamos!!!!!!!!!!!!!!!!!
Esta etapa fue muy linda, pese a que largamos "con desesperanza"
pues nos avisaron que teníamos 10 Km. de arena, y eso no nos simpatizaba,
no fue nada grave, terminamos la etapa en buen tiempo, enteras y
....contentas de despedirnos del desierto!!!!!! Brindamos por ello con
gatorade jajajajajaja
Nos bañamos con agua fría, obvio, para
no perder la costumbre.
Y ahí si surgieron problemas importantes
de organización: Nadie nos aviso que nuestro micro no venia hasta el
campamento, y mientras terminábamos de almorzar nos enteramos que
teníamos que subirnos YA a los otros micros para que nos llevaran hasta
la ruta y ahí esperar el nuestro. No todos nos enteramos de esto.
Llegamos a la ruta y faltaba gente pero nadie sabia a ciencia cierta
quienes ni cuantos faltaban. Afortunadamente se consiguió que alguien con
una camioneta, y de pura buena onda, volviera al campamento a buscarlos,
por lo que tuvimos que esperar en la ruta casi dos horas hasta reunirnos
todos y poder iniciar la vuelta.
Una de las cosas buenas que nos sucedió
fue haber conocido un grupito de gente macanudísima.
Conclusiones:
La carrera es mas que dura
El trabajo y afecto de la gente de la escuela, enorme
La comida buena pero inadecuada para el esfuerzo requerido
La falta de agua caliente peso mucho y enfermo a varios
Nuestra inexperiencia en el campamento nos dejo casi sin descanso
Falto apoyo de la organización en cuanto a la protección de los
corredores en tramos muy largos y duros
Mucho que ajustar con respecto al charter y la comunicación entre
corredores y empresa de viajes
Hay cosas para mejorar de nuestra parte y de la organización.
Sara Parisi - Luz
Celeiro
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