Malaga - España
101 kilómetros
7000 atletas se largaron a la calle
15-05-2006
// Los famosos 101 kilómetros de Ronda volvieron a reunir ayer en la
Ciudad del Tajo a miles de amantes del deporte en una competición de
largo recorrido que combina carrera de fondo y bicicleta y que cada año
se remata con mejor humor. Los más rápidos en salir fueron los más
pequeños, impacientes por cruzar la meta en la Alameda.
Unos 7.000 atletas de fondo partieron
desde el campo de fútbol municipal en torno a las once de la mañana, con
una dura y calurosa travesía por delante, en la que hubo deportistas de
todas las edades y nacionalidades y que contó con el carnero de la Legión,
que presidió el pistoletazo de salida, como invitado de honor.
Desde primera hora de la mañana, las
calles de Ronda fueron un hervidero de gente: unos venían a correr, otros
ultimaban los detalles de su bicicleta, y el resto preparaba las cámaras
de fotos para inmortalizar la salida de algún familiar o amigo. Porque
los 101 kilómetros, que organiza el 4º Tercio Alejandro Farnesio de la
Legión en esta ciudad, se ha convertido en uno de los eventos deportivos
más populares.
La jornada se presentaba redonda, con un
sol radiante que brilló durante horas. Y para evitar la deshidratación y
el agotamiento, se distribuyó todo un arsenal de víveres energéticos. A
lo largo del recorrido, se repartieron unos 66.000 litros de agua, 24.000
litros de bebidas isotónicas, más de 53.000 barritas de cereales y, para
los más golosos, unos 24.000 dulces artesanales.
Además del despliegue técnico y humano
en todo su kilometraje, para el que se contó con un helicóptero
sanitario, 80 vehículos militares y 25 civiles, más un millar de
efectivos entre legionarios, voluntarios, policía y guardia civil
vigilaron el recorrido.
A pesar de la dureza de la prueba, los ánimos
al comienzo eran más los de una fiesta que los de una competición que
iba a cruzar por siete municipios de la Serranía rondeña. La alegría y
el buen humor fueron la tónica general antes de inicio y en los primeros
kilómetros. Hubo bromas, disfraces de romanos y gorras con paraguas
quitasol incorporados que invitaban al júbilo entre los deportistas de
distintos lugares del globo.
Portugal fue el país con mayor
representación con 84 corredores, seguido de Estados Unidos y el Reino
Unido, con una treintena de participantes cada uno. Pero también
estuvieron presentes competidores llegados de Uruguay, México, Paquistán
o Nueva Zelanda.
Los primeros ciclistas no llegarían
hasta el final de su larga carrera hasta bien entradas las 17.00 horas,
donde los esperaban sus acompañantes.
Y tampoco podían faltar los corredores
solidarios, como el malagueño Jaime Suárez Christiansen, que vendió sus
101 kilómetros a beneficio de la ONG Infancia sin Fronteras, con el
objetivo de recaudar 10.000 euros para prestar ayuda a los más pequeños
en países en vías de desarrollo. Una buena causa amparada en el deporte
que en su día se inició como una forma de acercamiento entre el 4º
Tercio Alejandro Farnesio y los rondeños, con el objetivo mutuo de luchar
contra la droga. Ahora, sólo queda descansar y reponer fuerzas para los
próximos 101 kilómetros de Ronda.