Ouarzazate - Marruecos
MARATÓN DES SABLES ( XXI EDICIÓN)
MIS CRÓNICAS ( Por Gonzalo Patricio Frías, finisher en esta edición
2.006)
VI Parte
11-04-06:
TERCERA ETAPA ( SU MAJESTAD: LAS DUNAS)
Son las 9:00 hs. de la mañana y, en la línea de largada, el intenso
calor reinante nos anuncia un verdadero infierno para desandar estos 38
kilómetros que nos esperan.
Mi mochila sigue pesando "una
tonelada", pero mis fuerzas están intactas lo cual me proyecta con
mucho optimismo para lo que resta de competencia. El road book nos indica
que hoy será una jornada donde deberemos enfrentarnos a las tan temidas
grandes dunas, las majestuosas dunas saharianas que nos propondrán unos
laberínticos caminos que aguzarán nuestros sentidos para no sufrir el
destino del recordado pentatleta italiano Mauro Prósperi (ver pie de
nota), perdido más de diez días en este océano dorado.
Por ello, mi táctica será tratar de tener siempre un corredor por
delante como referencia porque las nociones de manejo de brújula son
prácticamente nulas. Cuando estamos superando el meridiano de este
segmento de carrera, el fuego de febo se mezcla con las ráfagas de la
tormenta de arena y la sensación es increíble. Realmente parece que
estamos haciendo una travesía por las profundidades del infierno! En ese
momento, tras salir de uno de los puestos de control, me encuentro con dos
de mis compañeros de jaima, los ibéricos Alberto Iglesias y Ezequiel
Navío. Este último está atravesando severos problemas con sus pies a
punto tal de poner en duda su continuidad en la prueba. Es que las
ampollas ya han castigado duramente su piel. Ezequiel finalmente abandona
por lo que sigo la marcha con Alberto con quien ingresamos en una de las
regiones de las grandes dunas.
De repente, una imagen nos deja paralizados: un niño marroquí
completamente solo nos está observando en medio de ese mar de arena junto
a una precaria bicicleta. Nunca nos explicaremos de dónde salió ese
pequeño cuando el poblado más inmediato está a kilómetros y
kilómetros de distancia de ese escenario de la prueba. Fue una imagen
real o fue un espejismo? Nunca lo sabremos.
Pero
el recorrido por las grandes dunas me depararía otras fuertes emociones,
como recorrer parte de ellas con Néstor Bohigas, uno de los mejores
montañistas de Europa, quien entre otras hazañas logró hacer cumbre en
el monte Everest, y a partir de allí comenzaríamos una travesía
inolvidable trepando verdaderas cumbres de arena y descendiendo por
laderas, también de arena, que nos harían enterrar los pies hasta casi
las rodillas. Casi milagrosamente, hallamos una pequeña sombra en un
raquítico arbolito y, por consejo del propio Bohigas, decidimos quedarnos
una media hora bajo esa endeble mancha rogando que mitigara un poco tanto
rigor climático sobre nuestras humanidades.
De repente, el español me advierte de la presencia de un molesto
personaje: es el camarógrafo de la televisión japonesa que todo lo
filma, yendo y viniendo una y otra vez, a las corridas, a punto tal que le
señalo a Néstor que el referido oriental equivocó de profesión:
debería ser corredor y no camarógrafo teniendo en cuenta la cantidad de
kilómetros que ya llevaba devorados en el Sahara.
Este personaje se había puesto a mis espaldas para filmar el momento de
"tregua" bajo la débil sombra y realmente me sentía invadido
en mi intimidad. Pero, bueno, es el precio de la "fama" por
estar en la carrera más dura del mundo, me dije. Las emociones fuertes no
habían terminado aún: faltaba desandar la mitad de esta larga etapa y
tres experiencias tremendas me empujarían al límite de mis posibilidades
( CONTINUARÁ ).
De Córdoba a
Marruecos
Primera
Parte
Segunda
Parte
Tercera
Parte
Cuarta
Parte
Quinta
parte
En
la edición de 1994 el italiano nacido en Sicilia y medalla de oro olímpica,
Mauro Prosperi es sorprendido por una tormenta de arena en pleno desierto
de dunas y pierde el sentido de orientación, equivocando el camino y
desapareciendo durante 9 dias en la inmensidad del Desierto del Sahara.
Alimentandose de ramas secas y bebiendo su propia orina sobrevivió los 9
dias mientras se deviaba 190 km de su curso original.
Fué encontrado en Argelia con 18 kilos menos y al limite de sus fuerzas.
Sus palabras fueron - Verme de esa manera me ha dejado claro lo frágiles
e insignificantes que somos frente a la fuerza de la naturaleza-.
Este oficial de policia romano, volvió para competir en el 98 en lo cual
solo sufrió una rotura del dedo del pie.
|