Abogados, médicos, empresarios y
ejecutivos millonarios compiten en el Atacama Crossing 2006 con el único
objetivo de superarse a sí mismos en una de las etapas de un circuito
mundial que incluye a los cuatro desiertos más extremos del planeta.
"Averigüé, investigué, leí mucho
y básicamente elegí el desierto de Atacama, el Sahara, el desierto de
Gobi para participar. Después de elegir estos tres quise elegir un cuarto
que es la Antártica, que en c
ierta
medida también es un desierto", explicó la creadora del evento a
nivel mundial llamado Racing The Planet, Mary Gadams.
Altas temperaturas, malos caminos y
paisajes que rememoran la prehistoria, serán recorridos a pie durante
seis días a lo largo de 250 kilómetros.
Un desafío que algunas organizaciones en
defensa de los animales también quisieron aprovechar, aunque sufriendo el
peso de un completo disfraz de rinoceronte.
"Nosotros corremos disfrazados
porque el rinoceronte está en peligro de extinción. Quedan muy pocos y
corremos para reunir dinero e ir en ayuda de ellos", explicó el británico
Dominique Silo, perteneciente a la ONG Save The Rhino.
Las reglas de la competencia son claras y
exigentes. La organización del evento sólo entrega agua y los
campamentos de descanso. Los competidores deben cargar el alimento durante
los seis días y no pueden compartirlo. Comida deshidratada y barras de
cereal que deben racionar con cuidado, pues cada jornada supera los 40 kilómetros
de sol y desierto, que hacen flaquear los seis meses de preparación.
"Realmente el recorrido es duro,
pero maravilloso. La idea es tratar de disfrutar, tratando de olvidarse un
poco de los dolores que el viaje pudiese causar", declaró el vocero
del equipo chileno, Cristián Contreras.
Un desafío a la resistencia física y
mental que finalizará este sábado en San Pedro de Atacama. Quienes
resistan, podrán encontrarse en octubre para continuar el circuito
mundial en el desierto del Sahara.