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Puerto Madryn - Chubut
Fallece un querido corredor de
Puerto Madryn
Sus amigos le brindan homenaje
24-02-2006 // Hace unos dias falleció Angel Cea, un joven corredor de
44 años, el era de Puerto Madryn conocido por muchos y otros
tantos por su trabajo de mozo.
Quizás la vida le dió como último regalo
eso de no sufrir y que mientras dormia no se volveria a despertar.
En su juventud según dicen, era una
persona obesa, pero su voluntad lo llevó a correr y como corria....en
sus mejores momentos anduvo codeandose en los 2' 50 con el maratón,
pero eso no es lo importante, lo importante es que se fue un tipo
querido.
Un recuerdo
compartido de Ángel Cea en su cumpleaños
Por Alberto Alecio
No sé si te acordás que allá por el 1996 (¿más o menos?), cuando
viajaron al Maraton de New York, Marcelo Belsito y Ángel Cea, entre
otros, escribí un artículo que se tituló:
“ESTA VEZ GANARON LOS BUENOS”; en él resaltaba los valores que tipos
como ellos enaltecían y que iban mucho más allá del deporte mismo.
Pasaron aproximadamente diez años y sigo convencido que ambos
siguen siendo un referente que puede guiar a muchos (ya no hablo de
“modelos a imitar” porque creo que cada uno debe escribir su propia página
en esta vida, pero resalto la influencia positiva de algunos que, como
ellos, marcan un camino a seguir).
Me está pesando un poco esto de despedir amigos, hace que revise mis
propias cosas, que trate de buscar un lugar más justo para cada cosa y,
principalmente, para cada persona (en especial las que viven conmigo, mi
familia, que ha sido postergada mil veces por esta vocación de hacer que
uno tiene). Seguramente Ángel ojeará el Diario de Madryn desde el cielo,
como todas las mañanas y entenderá estas palabras porqué él fue un
tipo SIMPLE. Como su amigo, es la virtud que más me enseñó. Cuidado, a
no confundirse: es muy complejo ser simple. Es realmente difícil resumir
en pocas palabras lo que uno siente, lo que uno piensa; es muy complicado
dar una respuesta correcta o una palabra de aliento con “sólo una
sonrisa”. Por momentos de pocas palabras, quizás porque esas son las más
importantes, los que dicen “todo”, pero con la grandeza de alguien muy
sabio, que supo, desde muy chiquito, ganarse la vida y sentir orgullo por
eso, alguien que pudo sacar lo mejor de una universidad que, últimamente,
se ha desprestigiado mucho: la de la calle. De principios firmes,
inquebrantable cuando tomó una decisión, siempre con una sonrisa, que
fue la “fachada transparente” de un gran amigo, un hermano, que
siempre estuvo. Aunque se me haga difícil (casi insoportable), lo tengo
que despedir. Una de las situaciones más complicadas es acostumbrarme a
no verlo, a no escuchar sus consejos, pero, a la vez, esta despedida
me pone en contacto con quienes llevan con orgullo lo mejor de él: sus
hijos, su mujer, sus amigos y todos aquellos que pudieron conocerlo y
aprender “algo de todo lo que sabía”. Él supo hacer fácil lo difícil,
él supo aprender de las cosas duras de la vida. Él es Ángel y a qué
otro lugar pueden ir los ángeles sino es el cielo. Hoy, domingo 19 cumplís
años; lo vamos a festejar como vos hubieras querido, corriendo una
carrera (aunque “las piernas ya no vayan tan rápido”); encima se hace
en “tu laburo”, estoy seguro que me vas a acompañar. Cabezón, te
queremos mucho.
http://www.diariodemadryn.com/vernoti.php?ID=54431
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