Sestriere - Italia
Juegos Olímpicos de Invierno en
Turín
Suspenden a ocho atletas por alta tasa de
hemoglobina
10-02-2006 // La medida no es una
sanción, según la FIS, pero se aplica para “proteger
la salud de los atletas” y no se tomarán medidas disciplinarias.
La sombra del doping apareció en los Juegos
Olímpicos de invierno de Turín 2006 antes incluso del comienzo de las
competiciones: La Federación Internacional de Esquí (FIS) suspendió hoy
a ocho atletas durante cinco días por presentar una excesiva tasa de
hemoglobina en la sangre.
La prohibición afecta al canadiense Sean Crooks, los bielorrusos Sergey
Dalidovich y Aleksander Latzukin, el francés Jean Marc Gaillard, la rusa
Natalia Matveeva, los estadunidenses Kikkan Randall y Leif Zimmermann y la
alemana Evi Sachenbacher.
La suspensión de cinco días (desde el miércoles, día de los controles,
hasta el lunes) supone que todos, excepto Matveeva, no puedan participar
en las pruebas de persecución que comenzaban ya el fin de semana.
La Federación Alemana de Esquí (DSV) está considerando presentar un
recurso contra la prohibición de correr, según afirmó en Sestriere. La
DSV criticó además el procedimiento de hacer público el nombre de los
atletas con alto valor de hemoglobina en contra de lo que dictan los
estatutos.
La DSV está recabando el apoyo de otros países para entablar acciones
contra la FIS.
La medida no es una sanción, según la FIS, pero se aplica para
“proteger la salud de los atletas” y no se tomarán medidas
disciplinarias.
En dos días de tests antidoping previos a la competición, 224
esquiadores de fondo, de los 300 que participarán en los Juegos, y 65 de
combinada nórdica fueron controlados.
“Sabemos que la FIS hace ese tipo de controles de salud. Quiero
enfatizar que no son casos de doping. No ha habido ningún caso
positivo”, insistió el presidente del Comité Olímpico Internacional
(COI), Jacques Rogge.
El lunes se volverán a controlar sus valores de hemoglobina y si están
por debajo del límite podrán competir en el resto de los Juegos. El límite
legal es de 16.0 para las mujeres y 17.0 para los hombres y unos valores
elevados los convierten en sospechosos de doping sanguíneo.
La alemana Sachenbacher, que dio un valor de 16,3, ganó la medalla de oro
de relevos en 2002 y en sprint fue plata también en Salt Lake City. Es el
segundo caso alemán con esceso de hemoglobina en lo que va de temporada.
“No se dopó”, aclaró el vicepresidente de la DSV, Peter
Schlickenrieder, en la televisión alemana y adujo que el organismo de la
esquiadora es el que provoca esa elevada tasa. Sachenbacher no podrá
participar en los 15 kilómetros persecución por parejas del domingo.
La esquiadora se entrenó hoy y después ofreció una rueda de prensa
entre lágrimas: “Mi primer pensamiento fue de horror. Esa es mi mejor
carrera en los Juegos. Nunca he hecho nada sospechoso. Soy la última
persona que haría algo así”.
Sachenbacher apenas pudo continuar hablando al romper a llorar.
“Tenemos un problema, pues los atletas que no han hecho nada malo y
cuyos tests dan negativo tienen que esperar cinco días y no pueden
competir”, dijo el doctor Ernst Jakob, de la DSV.
Nuestro abogados están estudiando el caso. Veremos si se puede hacer
algo”, dijo el portavoz del Comité Olímpico Alemán, Michael Schirp.
“He hablado con otros países, incluido Francia, y ellos han expresado
el interés en hacer algo contra la aleatoria sanción de la FIS”, apuntó
por su parte el entrenador de esquí de fondo alemán, Jochen Behle.
La DSV trató de lograr un permiso especial en agosto para Sachenbacher
por sus elevados niveles de hemoglobina producto del entrenamiento en
altitud, pero fue rechazado por la FIS.
“Lo veíamos venir. Les dimos todos los certificados médicos por
adelantado”, dijo el doctor del equipo alemán de esquí de fondo,
Ullrich Schneider.
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