Un teléfono celular sonó con
insistencia en la montaña, la suiza Sara Fischer pensó que era la señal
de partida, se lanzó pero la jaula no se abrió, entonces cayó a la
nieve y quedó eliminada del gigante paralelo de snowboard.
"Cuatro años de trabajo se fueron al demonio. Pensé que el sonido
era la orden de descenso, pero la puerta del box no se abrió, tropecé y
caí", explicó decepcionada entre lágrimas.
Luego se serenó y más calma explicó: "estudio medicina y estoy
acostumbrada a ver personas que atraviesan situaciones más trágicas que
la mía".
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