31-01-2006 // Alexandra Rosenfeld, hoy Miss Francia, ha practicado el
altetismo durante los últimos 10 años
con buenos resultados, pero por ahora lo dejará para vivir este cuento de
hadas.
El concurso
Desde hace cuatro años, el concurso Miss Francia se ha convertido en un
verdadero acontecimiento en el país, sobre todo después que su
organizadora desde hace más de cinco décadas, Geneviève de Fontenay,
cediera parte de los derechos a la empresa global de origen holandés,
Endemol, lo cual ha resultado en un verdadero éxito.
Modelo y deportista
Alexandra nació en 23 de noviembre de 1986 en Béziers, una localidad del
sur de Francia. Pocos años después sus padres de mudaron a otra población
cercana, Saint Thibèry, la cual también forma parte de la región de
Languedoc, Rousillon.
Sus amigos suelen remarcar su acento cantado, propio de la región donde
creció.
Durante su niñez, esta rubia tenía
fascinación por el atletismo, de hecho los últimos 10 años de su vida
los dedicó a la práctica de esta disciplina en el Liceo Jean-Moulin de
la población de Pezenas, pero durante este año dejará esa pasión para
vivir su propio cuento de hadas. Entre sus logros se encuentra ser la
campeona de su región en mil y 2 mil metros, así como en salto de
altura.
Soltera, no ha pensado en el matrimonio
ni se ha comprometido en una relación seria. Su sueño es tener su
propia agencia de viajes, por eso decidió estudiar turismo; sin embargo,
por las medidas de su cuerpo y su estatura, sus amigos siempre le
aconsejaron que el modelaje podría ser una opción más en su vida, por
lo que tampoco descarta las pasarelas.
Como cualquier joven de su edad, las
compras son otro de sus pasatiempos favoritos, aunque para hacerlo tenga
que viajar a la ciudad de Montpellier, que cuenta con exclusivas tiendas y
se caracteriza por ser una ciudad de jóvenes; la
mayoría estudiantes universitarios.
Como hija única siempre ha contado con
el apoyo de sus padres, así que cuando decidió participar en el
concurso, su mamá fue la primera en apoyarla. Alexandra pensó que su
participación sería sólo una buena experiencia y que no lograría el título;
sin embargo, cuando resultó triunfadora entre las 45 candidatas no pudo
ocultar su emoción, pues pensó que la ganadora sería Sophie Ducasse, la
representante de París.
El día que resultó triunfadora,
Alexandra declaró que ni siquiera había preparado su maleta para atender
los numerosos compromisos que le esperaban a partir del día siguiente del
concurso.
Sencilla, de trato amable, con una férrea
disciplina y dueña de su imagen, Alexandra Rosenfeld se prepara para los
concursos de belleza internacional, Miss Universo y Miss Mundo, que se
celebrarán este año.