31-01-2006 // Las protestas realizadas para impedir que las mujeres
participaran en un maratón en la ciudad
paquistaní de Lahore este fin de semana, no tuvieron efecto.
De manera pacífica, unas 500 atletas, de las 2.000 que se habían
inscrito en la competición, corrieron por las calles de la ciudad para
recaudar fondos para los damnificados del terremoto que sacudió el norte
de ese país en octubre del año pasado.
Los que se oponían a la participación de las
mujeres, argumentaban que su presencia iba en contra del Islam.
Pero -según los corresponsales de esta región- el evento era importante
para el gobierno paquistaní, que quiere ser visto como un estado islámico
moderado.
El evento consistió en tres carreras. Una de
hombres profesionales, otra carrera mixta y otra familiar de cinco kilómetros,
que también contó con la participación de niños.
Final feliz
En total, unas 10.000 personas participaron en la competición, 60 de
ellas eran extranjeros.
Para asegurar de que cualquier acción violenta no empañara la carrera,
miles de policías fueron desplegados a lo largo de la ruta.
Asimismo, decenas de vehículos oficiales
escoltaron a las mujeres a lo largo del camino.
"El evento superó nuestras expectativas. Las medidas de seguridad
fueron las adecuadas y no se registraron incidentes. Estoy feliz por la
participación de las mujeres", dijo el alcalde de Lahore a la
agencia de noticias AFP, Asmir Mahood.
El sexto partido paquistaní, el Mutahida
Majlis-e-Amal, se oponía a la idea de que hombres y mujeres corrieran
juntos, ya que las atletas debían participar de manera separada y en un
lugar cerrado.