YIANNIS KOUROUS

EL NACIMIENTO DE UNA LEYENDA
Que Yiannis Kouros este griego nacionalizado australiano, nació para  carreras de ultramaratón no cabe la menor duda.
Tiene muchos récords en su haber, el más notable es la marca en 24 horas siendo el primer hombre en superar la barrera de los 300 km en 1997.
Su desempeño en esas 24 horas fue brillante, con unos insuperables 303,506 kilómetros (188 millas, 1038 yardas) en Adelaida, Australia, fue para muchos, simplemente una extensión más de una carrera que ya venia en ascenso.
El Spartathlon es la primer carrera en donde la aparición de Yiannis causo tanto asombro, como discusiones. Se corrió entre Atenas y Esparta en Grecia, en una distancia de 250 kilómetros y tuvo lugar el 10 de Septiembre de 1983.
Un grupo de corredores de ultramaratones de todos los continentes se reúne para correr esta competencia pero nadie imaginaba que el ganador vendría de entre los corredores del país organizador.
Antes de comenzar la competencia, los organizadores reunieron al grupo de corredores para solicitarles que se puedan romper por única vez las reglas e incorporar a dos corredores más que no habían llegado a tiempo para anotarse  y de esa manera tomar parte de la competencia, uno era un corredor británico muy querido en el ambiente, lo cual interfirió para que todos aceptaran.  El otro corredor era un desconocido griego llamado   Yiannis Kouros.  Si los corredores no hubieran aceptado su inclusión gracias a que el británico era amigo, entonces es posible que Kouros nunca hubiera corrido una ultramaratón.
Cuando este griego desconocido ganó la carrera por dos horas y media sobre el segundo, naturalmente fue grande el escepticismo y eso era expresado por los corredores experimentados, particularmente por que gran parte del recorrido es en la oscuridad de la noche y eso generó rumores sobre que Yiannis se había subido a un automóvil, a causa de la gran diferencia.
El corredor Alan Fairbrother de Gran Bretaña, tercero en la general fue el primero en acusar diciendo que Kouros no tenia ni la experiencia ni la clase para conseguir semejante resultado.
Pero un corredor austriaco, Edgar Patterman, no estaba tan seguro de los comentarios y organizó para que no quedaran dudas, una ultramaratón multi-días a lo largo del Río Danubio en Abril 1984 e invitó a un grupo grande de corredores internacionales a competir, incluyendo, por supuesto a Yiannis Kouros.
La primer etapa era de 114 kms. Kouros tomó la delantera después de 16 kms y los corredores tuvieron la oportunidad para juzgar el temple de este desconocido y reconocer su habilidad en largas distancias.
¿ Era real o un fraude?
Ganó la primer etapa en 7:55:28, delante de Dusan Mravlje y Alfons Evertz quienes  habían terminado en el segundo y cuarto lugar en el Spartathlon.
En el segundo día lo esperaban 122 kms y terminaron con un triunfo aun más marcado a favor del griego, quien terminó una hora adelante del segundo.
También ganó la tercera etapa de 84 kms, pero en ésta solo sacó 36 minutos de ventaja.
Cubrió los 320 km de distancia total en un tiempo combinado por debajo de las 24 horas, dos horas y media adelante de Dusan Mravlje. Sus críticos se tuvieron que callar y reverenciar al nuevo atleta.

¿Pero que tan bueno era este fenómeno griego?

Hubo un suceso que asombro aun más al mundo ultramaratoniano.
En el Julio, de ese año fue invitado para correr los seis días de Nueva York.
Se contactó con el organizador, Bruce Slade en Gran Bretaña, y participó.
Kouros corrió 262,668 kilómetros en el primer día, 46 millas adelante del muy experimentado Don  Choi de Estados Unidos.
En las gradas se preguntaban ¿cuanto tiempo podrá mantener ese ritmo?.
Al final del día 2 nadie entendía como el griego seguía con la misma impetuosidad, sumó un total de 429,614 kilómetros, una gran nueva marca mundial.  Sobre el día 3 aflojó un poco el ritmo y cubrió unos más razonables 146,200 kilómetros. Era una marcha más razonable y todos suponían que había aflojado un poco tarde y esta era la caída que todos imaginaban.
Cuando el día 4 llegó,  Kouros sorprendió cuando volvió a salir a un ritmo fuerte, a tal punto que el mismo estaba asombrado de la respuesta de su cuerpo.
Tengamos en cuenta que no todo era maravillas, ya que cada vez que se detenía era para curar sus pies ampollados y sangrantes y para aflojar alguna contractura que otra.
A causa de esto perdió bastante tiempo y solo pudo recorrer 143 kilómetros.
En el quinto día, acumula 151 kilómetros; con simplemente 138 kms más, se coronaría con un nuevo record mundial.  Pero el corredor griego no solo rompió el récord, si no que lo pulverizó con 1022,068 kms siendo el primer hombre en superar los 1000 kilómetros.
El resultado hizo que las noticias dieran la vuelta al mundo y así Yiannis Kouros se había consagrado como una nueva super estrella de la ultramaratón.
Luego de ese año viajó a Nueva York para corre las 24 horas de Sri Chinmoy, ya tenia antecedentes como, 50 millas en 5.27.45;  100 km en 6:54:43 y 100 millas en 11:46:37. Después corre 200 kms en 15:11:48 y 284.853 kms en 24 horas.
Volvió a correr los seis días en Colac, Australia y repite la cantidad sumando 1022 kilómetros.
En 1985, Yiannis Kouros comenzó a explorar otras carreras de ultra, pero en vez de subir como lo hace cualquier corredor, empieza a ver distancias menores.
Da un salto a las 48 horas ganando el campeonato de la IAU en Montauban, Francia.había cubierto 283 kms en 23 horas antes de lesionarse.  Aun así con dificultades gran parte del segundo día alcanzó 400 km y entonces caminó hasta el  final de la carrera sumando un total de 452 km, nuevo récord mundial.
Viajo luego a Torhout, Bélgica, en Junio y ganó los 100 kms. sobre un recorrido no certificado con 6:25:06, el segundo tiempo más rápido registrado ese año.
El mismo año volvió a Nueva York para las 24 horas de Sri Chinmoy.  A pesar del gran viento que los azotaba pudo sacar fuerzas y romper su propio récord con 286,463 kilómetros.
En un espacio tan corto de  un año,  había  roto 3 récords: 24 horas, 48 horas y los 6 días y  figuró número dos en el mundo en 100 kms.  Nada malo para un corredor completamente desconocido doce meses antes.  Pero no estaba conforme entonces  participó en abril  de la carrera que cambiaría su vida, Sydney-Melbourne. La ganó con un margen enorme en simplemente 5 días para los 960 km del recorrido.
En 1986 estuvo parado por una fractura en un dedo del pie que le impidió correr todo el año.
Comenzó el año1987 bien en febrero, en la ciudad de Chicago, con un nuevo récord  indoor del mundo de 24 horas con 251 kms, luego tuvo un tiempo sin marcas deslumbrantes, pero en octubre se recupera definitivamente con otro triunfo cómodo en el  Spartathlon.
Volvió a Australia para correr el Sydney – Melbourne donde cubre los 1060 kms en 5 días, 14 hrs. , 47mins,  Alcanzó 272 kms en 24 horas,  452 kms en 48, en donde se dice que solamente duerme seis de horas.
Corre en Sri Chinmoy nuevamente donde tomando muy poco tiempo para dormir durante los días de apertura, suma un nuevo récord mundial  de 1028.370 kms.
A pesar de la cantidad de competencias, cubrió las 1000 Millas en 10 días, 10 horas, 30 minutos y 36 segundos, promediando 153 kms por día.
En agosto viajó a Japón, y en Nagasaki  corre los 430 km, ganando decididamente con un tiempo de 56 horas, 28 minutos, 40 segundos.
La temporada de 1990 comenzó con un triunfo en el Trans Australia Sydney - Melbourne, (con su comienzo demorado en ocho horas), le tomó 5 días, 23 horas y 55 minutos.
Terminó adelante del australiano Bryan Smith gran exponente de esta competencia.
En Junio corrió en el Toro 100 km, dejando como marca un respetable 6:44:49 sobre un circuito certificado.  En agosto volvió a Australia y corrió 280.469 kilómetros en una competencia de 24 horas en Melbourne y el mismo mes nuevamente gana el Spartathlon, en 20:29:04, dos horas y media por sobre el segundo corredor Patrick Macke de Gran Bretaña.
Sobre esta competencia existe una anécdota muy graciosa.
En Esparta cuando un corredor llega a la meta lo debe recibir el alcalde de la ciudad con dos señoritas vestidas de túnica y los organizadores para premiarlo, pero cuando el griego llegó, eran las 3 de la mañana y nadie lo estaba esperando. Rápidamente fueron a despertar a las autoridades y la premiación se llevo a cabo.
En el  Mundial de 1990 en Duluth, Minnesota, se encuentra por primera vez cara a cara con el otro gran exponente de la ultramaratón, el británico Donnald Ritchie. Aunque estaba comprobado que su especialidad eran las carreras superiores a los 100 km, ese año quedo afuera de las medallas logrando un cuarto lugar con 6:43:34.
El año 1991 marco un punto decisivo e importante en la vida de Kouros.  En enero, corrió 257.817 kms en 24 horas en Wyong, Australia, un desempeño relativamente mediocre para sus estándares propios.
Ese año no pudo acordar términos con los la Confederación griega  y decidió correr por su cuenta sin anotarse en la carrera de  Sydney a Melbourne, siendo su tiempo terminado, más rápido que el del ganador de la competencia.
Este fue el principio del fin de la relación de Kouros con la Confederación griega, a diferencia de la calidez  que recibía en cada bienvenida que le daba la comunidad griega australiana, y tomando en cuenta que las oportunidades competitivas son mayores en Australia se muda a Sydney ya en 1992  se establece en Melbourne donde empezó sus estudios en la Universidad  La Trobe, recibiéndose en Artes en la Música y Literatura Griega Moderna.
El actualmente estudia para un Postgrado en Literatura Griega, y se nacionalizó como ciudadano australiano.
Kouros volvió a la ultramaratón en 1994 y corrió los siete días de la isla australiana de Tasmania, pero las condiciones frías muy difíciles y su carencia propia de aptitud hicieron que el el ruso, Anatoly Kruglikov le pelee el primer puesto con gran determinación y le arrebate la carrera.
Su derrota no hizo mas que provocar el fuego interno del Griego-Australiano.
El 1 de abril sumó la segunda marca más importante en 24 horas carrera que el mismo decía que era el precalentamiento de las 48 horas de Surgeres en Francia.
Allí colocó una nueva récord en el parcial de 24 horas de 285.362 kilómetros antes de alcanzar un final de 48 horas con una distancia de 470,781 kilómetros, también récord mundial.
El año siguiente repitió el mismo modelo competitivo. Corrió una en Coburg, en abril, para después volver a Surgeres enfocado en las 48 horas, donde alcanzó en las 24 horas los  285 kms.
Su distancia terminando las 48 horas era 473.797 kilómetros, lo que lo ponía 40 kms delante del segundo competidor.
Luego confirmó su lealtad a su nueva nacionalidad  llegando a ser el australiano inaugural en los 100 km de Shepparton, el cual defiende con un sólido 6:54:46.
En 1997,  fue para las mismas dos carreras de 24 y 48 horas a principios del año.
Su mayor deseo era superar la barrera de los 300 kilómetros en las 24 horas. Ese año en Canberra casi lo logra sumando la cantidad impresionante de 295,030 km. No satisfecho con este total, y al oír que las condiciones climáticas de Coburg eran muy buenas, seis semanas después fue a volver a competir, pero dolores en la rodilla lo limitaron a solamente 266,180 km.
Volvió a intentar en Surgeres aún estando lesionado y a las 10 horas de carrera nadie se imaginaba que la terminaría, pero demostrando su tozudez marcó 275.351 kilómetros en 24 horas, ya por las 36 horas su intento de record se acabo cuando tuvo que caminar. Terminó con 422.829 kilómetros.
Afortunadamente se tomó tiempo para recuperarse de estos daños, y vacacionar un período en Europa durante el verano.
Por ese tiempo los organizadores del  Sri Chimnoy preparan las 24 horas de Adelaida y en octubre Kouros, aún no recuperado, decía que siempre estaba listo para correr.
A la edad de 41 años hay un límite al número de veces en el que uno puede forzar el cuerpo a los límites de este tipo de carreras, pero a Kouros no le importaba.
La carrera comenzó el 4 de octubre y ese es el día en que Yiannis Kouros marcaría un récord que se espera que dure muchos años, registra la cantidad desopilante de 303,506 kilómetros.
Se han hecho cálculos, especulaciones, definiciones de todo tipo sobre que tan grande es este griego Matemáticamente se dice que en 24 horas es superior al resto en un 10%.
Ahora seguramente sus blancos serán las 48 horas, las mil millas, o lo que sea, pero todos sabemos que quedara en la historia como uno de los más grandes ultramaratonistas de la historia.

___________________________________________________________________Gerardo Héctor Re

 
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