PABLO GARRETON
Si bien
en esta página tratamos de poner historias sobre corredores de maratón y
ultramaratón, nos encontramos con personas que han logrado hazañas memorables
con otro sentido que el de la competencia misma, con un sentido que va más
allá de la lógica, ya que lo que Garreton buscaba, tendría que haber salido
de la cabeza de algún gobernante que está sentado detrás de un escritorio.
Pablo Garreton, tucumano de 35 años, es neurocirujano y presidente de la
Fundación Hospital Italiano de Tucumán. Tiene una esposa, Dolores y tres
hijas, Valentina, Julieta y Dolores. Como corolario diría que fué un gran
jugador de rugby y capitán de Los Pumas.
Un día se le ocurrió una idea fantástica. - Vamos a hacer una campaña
gigante. Voy a salir corriendo desde acá de Tucumán y hasta llegar a Buenos
aires, así podremos recaudar fondos para la construcción de un hospital
generál en Tucumán-.
Con todo su empuje, y el apoyo de su familia y amigos, comenzó la
travesía.
Pero miéntras se acercaba a Buenos Aires, más se iba alejando de su sueño. La
gente lo alentaba, pero los que tenían que acercarse, hacían oidos sordos.
Eran las ocho y veinte de la mañana cuando tenía que encarar el último tramo
de su odisea, faltaban solo 35 kilómetros de los 1.310 del total, y no era
alegria lo que sentía por llegar al final del camino, si no una gran tristeza
por no haber logrado lo que quería, pero, había que terminar.
Dos horas y cuarenta minutos después, a las 11:35, llega hasta el obelisco.
Este último tramo fue acompañado por ex-compañeros de Los Pumas, y al llegar,
entre llantos y abrazos, periodistas de algunos medios querían saber cuánto
era lo recaudado, pregunta para la que no había respuesta.
A la noche en una rueda de prensa se supo que de los 6.000.000 de dolares
que quería recaudar, solo consiguió 850 pesos.
El silencio abordo a los periodistas que no supieron que preguntar.
Con grandeza, Pablo no descargó su bronca contra nadie, trato de encontrar
respuestas que no justificaban lo que había pasado.
- No estoy desilusionado con alguien en especial- dijo.
- Estoy triste por que no logramos el objetivo buscado. Tal vez este sea el
principio, como me dicen acá. A mi me parece más el final. No doy más y no se
como hacer. Les agradeceré siempre a los que apoyaron a Garreton pero yo
necesitaba que apoyaran el proyecto del hospital. Mañana aparentemente nos va a
recibir Palito Ortega en la Secretaría de Apoyo Social, pero estoy confundido
por que llamamos y nos dijeron que no estaba en Buenos Aires -.
Al otro día fué llamado por Ortega.
-Me felicito por el esfuerzo que había hecho, luego me comunicó que estaba por
firmar un decréto por el cuál nos iban a donar 20.000 pesos- conto Garreton.
- Por supuesto que esperaba más, pero dijo que no tenía presupuesto -.
Antes de partir hacia Tucumán, Garreton recibió algunas donaciones más.
Esta historia ocurrió en el '98, hoy a cuatro años, no se ha escuchado
nada sobre si consiguió hacer el hospital.
Lo concreto es que recorrió 1.310 kilómetros en 32 días, ésto lo logró,
ojala lo otro también lo haya logrado.
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