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Nueva
Zelanda
Arthur Lydiard
Conociendo un poco más a este gran innovador del entrenamiento

Imagínese lo siguiente: unos muchachos del vecindario le piden a un
zapatero que los entrene.
Este zapatero es un corredor de fondo retirado, que no terminó la
secundaria.Sus métodos de entrenamiento para la carrera son tan tortuosos
que le han atraído poco menos que el ridículo de parte de los demás
integrantes de la comunidad de corredores de su país. El zapatero promete
ayudar a los muchachos, y aunque estos no son los mejores de su país, ni
siquiera los mejores de su ciudad, él les promete medallas olímpicas si
son capaces de resistir su entrenamiento. El primer muchacho por quien el
zapatero augura la gloria olímpica tiene un brazo atrofiado, el segundo,
de quien espera será el mejor corredor de distancias medias, se ve torpe
para la carrera. Pocos años después, toda la selección de corredores de
su país será entrenada para las olimpíadas por el zapatero. En un mismo
día el muchacho del brazo y el torpe ganan medallas de oro, un día más
tarde otro de sus corredores, al parecer sin muchas virtudes atléticas se
lleva el bronce. De entre estos muchachos y otros de los pupilos del
zapatero vienen la mayoría de los records implantados para distancias
desde los 800 mtrs hasta la carrera de una hora, y dos medallas de oro más
otra de bronce en las próximas olimpíadas.
Le parece un cuento de hadas? Un sueño? difícilmente es así. La
historia es verídica y describe a
grandes rasgos la emergencia de Arthur Lydiard de Nueva Zelandia, guru de
los corredores de fondo, motivador por años de olimpistas en el mundo
entero. En la segunda mitad del siglo veinte, ningún entrenador ha
influenciado o entrenado a más plusmarquistas en fondo y medio fondo. Su
carrera internacional como entrenador lo llevó a residenciarse en
diversas partes del mundo, enseñando y entrenando. En los años '60
estuvo en Venezuela.
Cuando Peter Snell y Murray Halberg ganaron el oro en 1500 y 5000 mtrs, en
Roma en 1960, el resto del planeta entrenaba exclusivamente por el método
de los intervalos.
Antes de Lydiard, nadie consideraba el trote y la carrera larga moderada
como un entrenamiento válido. Este descubrimiento permitió que los
corredores de medio fondo corrieran mejor al entrenar como maratonistas, y
eventualmente, de entre sus filas empezaron a salir los campeones de maratón.
El método de Lydiard se basó en la carrera sostenida y en muy largas
dosis de distancia. Su método fue desarrollado a base de experimentar
sobre su propia persona. Dándose
cuenta de que el metabolismo clave para el corredor de fondo es el aeróbico,
decidió -sin prescindir del anaeróbico- enfocar su entrenamiento hacia
el desarrollo de la capacidad aeróbica. Lydiard proponía una distancia
de alrededor de 100 millas a la semana (160 kms) y sostuvo que correr
largo y moderado podía beneficiar a corredores de hasta 800mtrs. Lydiard
se ganó la confianza de sus atlteas corriendo con ellos. Lydiard sostenía
que una buena porción de la distancia a ser cubierta debía hacerse a
velocidades aeróbicas rápidas, aproximadamente cercanas al paso de maratón,
lo cual, según él, desarrollaba la eficiencia cardio-respiratoria. Luego
de una fase de entrenamiento dedicada a la consecución de fondo a través
de estos métodos, Lydiard proponía una fase de correr en subida
(colinas) haciendo ejercicios específicos para ello, y después empezaba
una fase de "afinación", a base de intervalos, fartlek,
acelerones, chequeos (time trials) y carreras. El desarrollo previo de una
buena base aeróbica, permitía a los atletas de Lydiard hacer un volumen
alto de ejercicios de velocidad, a un paso promedio más rápido que los
demás. Cuando le criticaban que el volúmen de millas parecía más
importante que la calidad de los ejercicios, Lydiard respondía que tanto
Snell como Davies, podían correr 20*400 en 60 seg y menos durante todas
las repeticiones.
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