Medio Maratón de la Ciudad
de Buenos Aires
Yo,
dormido, escuchaba las gotas sobre los sobretechos de las ventanas
de casa y suponía -dormido, insisto- cuales de mis amigos no
irían a la BsAs Half Marathon, y calculaba, luchaba conmigo mismo, como
sería -otra vez- esto de correr con lluvia, mucha lluvia como parecía
de noche.
Me gusta correr con lluvia, ya lo sabés, pero saber que hoy no
vendrías me quitaba un poco -mucho- las ganas.
Vengo medio podri con esto de correr (¿será cierto
esto que dice Daniel que correr es cosa de nabos?), quizá
sobreentrenado y por mis ultimas performances estaba seguro que no
iba a poder mejorar nada o casi nada mi mejor marca para la media.
O sea: tanto entrenamiento por nada.
Tras arduas sesiones psicoanalíticas lo logré: fui con la idea de
permitirme no mejorar, no hacer el super tiempo, y relajarme y gozar, aplicar
en definitiva esa máxima que dice que hago esto por que me gusta.
Me gusta sufrir, dice mi mujer y piensa mi analista.
Claro, ahora entiendo.
Día
destemplado y el ánima peor.
Me despierto tarde y me pierdo el micro/vestuario/guardarropas
ofrecido x FCMax. Seguro que mi psiquis, sabiendo que no ibas,
no me impulsó demasiado como para levantarme tempranísimo. Voy en
auto, estaciono frente a Las Cuartetas planificando una post-media
maraton non sancta, y recagado de frío voy corriendo /
precalentando como nunca lo hice hacia la entrega del chip.
Lo de siempre, en la calle y en los maratoniers.
Muchos brasileros con su inconfundible discrecion para la eleccion de
los colores de sus remeras.
Mi amigo Nestor no vino, por lo cual corrí con dos microchips.
Le vino bien a él, que en definitiva se quedó durmiendo,
desayunó pipí cucú y batió su propio record. ¡Así cualquiera!
Me puse la remera dri fit de Nike (que ser dice dri fit y no drai fit,
¿recuerdan?) y la camiseta oficial de FCMax. Al llegar al correo me
saqué la nike de mangas largas, y me quedé atlético de musculosa
corriendo raudo.
Luego fue lo habitual, en
un trazado complicado, con mas vueltas que mi oreja, frío y
llovizna, viento en contra en alguna parte de puerto Madero,
callejeando con desbordes espantosos de automovilistas
impacientes, faltas en la organizacion, fallas tambien, bien los
puestos de hidratacion, Gatorade incluso, policía que brilló x su
ausencia, la entrada a San Telmo con los autos invadiendo
violentamente nuestras sendas fue de terror inclusive muy peligroso.
Mi sueño de hacer
horacuarenta, lejano ma non troppo. Iba a poco menos de 5 el km, podía
llegar si hacía una muy buena mitad final. Split negativo, banana
split trato de animarme. No la hice, seguí rutinario como siempre, al
mismo paso, espantosamente rutinario. Hipótesis de mínima, tenía, y
era bajar la horacuarentaycinco (1:45:03) que hice en La Plata. Hipótesis
ideal pero realista, horacuarenta. No pude meterle el split final.
Me quedaba un solo objetivo, tenía que bajar la horacuarentaycinco.
Monotema desde el km 16, no
aflojar. Colgarme de uno que iba adelante con una remera que decía
"Qui cest eve?" ¿Qué querría decir eso? cuando aprenderé
francés, pensé y pensé. En un par de años, espero. Primero termino
con Ingles en el 2004, luego francés. Acuerdo conmigo mismo mis
planes académicos, pero al de la remera no lo pierdo de vista. Mejor
que él tampoco afloje.
Sufrí como una madre (¿sufrirán
mucho las madres? honestamente, dale, contame...), los ultimos 3 km, ¡un
parto! estaba demasiado justo, y si aflojaba un céntimo me
quedaba sin nada.
¡carajo, odio mi personalidad!
¿No puedo aflojar un poquito?
y disfrutar sin quedarme con algo,
Le voy a reclamar a mi psi.
Por suerte me crucé en el
obelisco con Raúl Amil, y nuestro paradigma es así, nos impulsa con
su propio esfuerzo. Minimiza toda nuestra queja y sacrificio impulsándonos
calladamente a dar mas de nosotros mismos. Gracias Raúl.
Apreté lo poco que quedaba por apretar y llegué.
Llegué en 1:44:18
(La clasificacion neta oficial "dice" 1:43:20 en un rapto de
honestidad sin límites, irreflexiva, confieso que está mal. Hice
casi un minuto mas. Otra: los microchips -lo he comprobado- son
retruchos. Corrí con mi microchip en la pierna izquierda, y con el
microchip de Nestor en la pierna derecha. Mi pierna izquierda, segun
la clasificacion neta oficial hizo 1:43:20 y mi pierna derecha
1:46:11. O sea -como verán- soy de tranco largo, casi tres minutos
entre un paso y otro, se entiende?)
Mejoré la friolera de 45
segundos mi marca de La Plata.
muero contento, hemos batido al enemigo.
Hoy
tengo un desfdío que no me sopodto!
achhhhhhhhhhhuuuuuuuuuuuuuús!
buenos días.
Fernando Vilardebo
|
|