Mantené el ritmo de la respiración........

¿Qué estoy haciendo acá afuera con este clima?. Ahora mi cama está caliente y mis musculos no. Siento las piernas como de plomo. Plomo viejo. Ayer tendría que haber elongado más tiempo. Hoy estaría más suelto. Me parece que va a estar dura la corrida. Especialmente sin mis amigos. A lo mejor después los alcanzo. Mantené el ritmo de la respiración. ¿Por qué será que siempre que empiezo a correr pienso que va a estar todo mal?. Puede ser que hoy haga mi mejor tiempo. Eso, pensamientos positivos. Creo que puedo hacer que mi perro se vuelva obsesivo, si lo entreno bien. Me lo tendría que traer conmigo a correr todas las mañanas. Eso si es un pensamiento positivo. ¿Le di de comer antes de venir?. Si no se va a comer los zapatos. Y la mayor parte de mis muebles. Como salí tan apurado, por levantarme tarde, no alcancé a mis amigos con los que siempre corro. Aunque la mayoría de la gente no lo considera tarde. Todavía están acostados. Pero tiene muchas ventajas acostarse a esta hora. En primer lugar, todos están en su cama. No hay aglomeraciones. Tengo espacio para pensar. Aunque mis pensamientos sean de mi cama caliente. Mi cama caliente. En segundo lugar, todos están en su cama, no en sus coches congestionando las calles y mis pulmones. El aire todavía está limpio a esta hora del día. Como si lo hubieran lavado. Parece que va a llover. Seguro que va a llover. La lluvia no es una de las condiciones climáticas más placenteras. La verdad, es horrible. Ojalá no me haga ir más despacio. Mantené el ritmo de la respiración. Lo bueno es que no traigo esa ropa pesada, incomoda y a prueba de agua que te hace sentir como si estuvieras corriendo adentro de un tanque enorme, caliente, forrado y húmedo. Estos pozos son tan odiosos como la lluvia. Los veo todas las mañanas y se ríen de mí por que saben que los voy a encontrar pasando la subida. Esta subida. Acá viene la peor parte. Detesto aquel coche. Me molesta el azul. Odio los coches azules que se estacionan en la mitad de la subida de estas lomas odiosas. Me molesta todo lo que esta en la subida. Aunque mi marca de los 10 km esta al final de la subida y de ahí en adelante es pura bajada. Mantené el ritmo de la respiración. Las endorfinas están a punto de hacer efecto. Que hagan efecto las endorfinas. Y ahora están muy bien. Benditas endorfinas. La cima está a la vista. Y el dolor se empieza a reducir. Me tengo que mantener suelto, mantener mis movimientos en forma fluida, en acción continua, como si no existiera ni principio ni final. Hoy cuando abrí la heladera me di cuenta de que estaba llena de bebidas, nada de comida sólida. Es la heladera de un corredor. Eso es bueno. Mantené el ritmo de la respiración. Esta haciendo frío. ¿Cómo sería correr en un lugar donde siempre hace frío, como en Alaska?. Mantené el ritmo de la respiración. ¿Estaría como ahora?. Seguro que sí. ¿Las calles serian peor que estas?. No creo. Mantené el ritmo de la respiración. A los que arreglan las calles deberían clasificarlos como criaturas mitológicas. Como los unicornios, dragones y duendes. Todo el mundo saben quienes son, pero nunca los han visto. Mantené el ritmo de la respiración. ¿Estaré dando noventa pasos por minuto?. Los buenos corredores dan noventa pasos por minuto. Eso lo leí en algún lado. ¿Por qué hago esto?. ¿Por qué salgo todos los días llueva, truene o relampaguee?. Bueno a lo mejor sin relámpagos, pero como así es el dicho, me da lastima separarlos. ¿Por qué hago esto?. Por que después de haber corrido me siento como nuevo, resplandeciente, con la energía de un cuerpo que esta cumpliendo con la función para lo que fue creado. Que no es estar sentado todo el día detrás de un escritorio. Tengo que conservar mi respiración a ritmo a lo largo de esta loma, que ya se me alargo demasiado. ¿Cómo voy en mi tiempo?. ¿Mejor que ayer? Sí. Sí, señor. Mantené el ritmo de la respiración. Que no me olvide que por cada treinta y dos kilómetros que corro, quemo medio kilo de grasa. Son como sesenta empanadas. Bueno no sé cuantas, pero seguro son muchas. Y más vale que me acuerde de eso cuando pase por el almacén de Don Tito dentro de trece minutos y quince segundos. O trece minutos si me apuro. Trece es un número de mala suerte. Especialmente si tenés que correr todo lo que das para lograrlo. A un promedio de cien kilómetros por semana para lograrlo. Ya podría haber corrido por toda la Argentina. Que tal vez sea la razon por el cual mi auto tiene poco kilometraje. Mantené el ritmo de la respiración. Y no es azul. Creo que mis piernas están recobrando su elasticidad. Mis músculos están más sueltos. Como mi pelo. Me jode cuando el pelo se me viene a la cara. Me lo quiero cortar y siempre me olvido. Es curioso como las pequeñas distracciones se acrecientan con la distancia. Como un cordón de los zapatos que se desata una y otra vez o una costura que te roza la piel, o la remera que se te pega al cuerpo por el sudor. Son molestias que crecen desproporcionadamente y se convierten en el centro de tus pensamientos. Hasta ser lo único que pensás. Robándote, segundos, minutos, satisfacción. Lo primero que voy a hacer cuando llegue a casa es cortarme el pelo. Me voy a rapar de una vez por todas. . A lo mejor me vuelvo más rápido. Aerodinámico y todo eso. Algunos corredores se afeitan las piernas. ¿Se afeitarán las axilas también?. No, pero yo todavía no estoy para tanto. ¿Y si así me volviera más rápido?. Me está esperando un montón de trabajo en casa, que ni siquiera voy a poder terminar. Corre más rápido. Me esta esperando un montón de trabajo en la oficina, que ni siquiera voy a poder terminar. Mejorar mi tiempo de ayer, tal vez sea mi único logro de hoy. Corré más rápido. Que feos tengo los pies hoy. Por fuera y con estas zapatillas no se notan, pero por dentro están grandotes y peludos. Parezco el hombre lobo, del tobillo para abajo. De hoy para adelante no me voy a sacar las medias así le evito al mundo una angustia innecesaria. Mantené el ritmo de la respiración. Hay gente que tiene pies lindos. Delgados, simétricos, con dedos derechitos y uñas arregladas. Odio a esa gente. Lo bueno es que mi perro no se va a comer estas zapatillas. No mientras las siga usando. A menos que se haya vuelto rápido de la noche a la mañana. O que tenga las llaves de mi auto. Otra vez. Estoy mirando hacia abajo. Viendo mis pies. Tengo que mantener erguida mi cabeza, pesa como cuatro kilos y puede hacer que pierda mi paso y distender mi espalda. Bajándome la velocidad. Mantené el ritmo de la respiración. Yo por acá en plena unión con la naturaleza, tratando de encontrar mi espacio en el universo, recobrando mis pulmones, conquistando mi cuerpo. Tomando control de mí mismo. Pensando n frases gastadas. ¿Pagué la luz este mes?. No dejes que tu respiración se debilite. Mantené el ritmo de la respiración. Cuando mi voluntad lo exige, no hay nada que me pueda impedir ir tan rápido. No hay nada que pueda separarme de mi voluntad. Mantené el ritmo de la respiración. ¿Cuál es mi tiempo?. Mis cuadriceps no están absorbiendo el peso de cada paso. Mis piernas están ligeras otra vez. Benditas sean las endorfinas. Y ya que está, maldito ácido láctico. Mantené el ritmo de la respiración. Bendito sea ese árbol. Me encanta ese árbol. Es el árbol del final de la subida. El árbol al pie de la loma. El árbol fácil. No hay mejor árbol que ese. Es el rey de los árboles. Mantené el ritmo de la respiración. Mantené sueltos los hombros. Caderas hacia delante. Corré por encima del suelo, no contra él. Utilizá el momentum. Fluí con él. Mantené el ritmo dela respiración. Voy más rápido. Ahí viene la lluvia. Mantené el ritmo de la respiración. Voy más rápido. Me encanta la lluvia. Voy más rápido Es muy refrescante. Limpiadora. Mantené el ritmo de la respiración. ¿A quien le gusta la lluvia?. Mantené el ritmo de la respiración. Voy más rápido. Mantené el ritmo de la respiración. Que lindo es ver las gotas de lluvia deslizándose sobre las hojas de los árboles como si fueran diamantes. Solo los corredores ven esto. Apuesto que hay miles de personas que transitan esta calle todos los días y nunca lo notaron. Mantené el ritmo de la respiración. Que pena. Mantené el ritmo de la respiración. Mantené el ritmo de la respiración. Mis piernas están livianas. Mantené el ritmo de la respiración. Y cada día parece más corto este recorrido. Mantené el ritmo de la respiración. Mantené el ritmo de la respiración. Mantené el ritmo de la respiración........

 

Este relato fue tomado de una publicidad de NIKE y su autor no figura en la promocion.

 

 

 
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