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Ultramaraton Lican
Ray – Villarrica - Chile
Fecha: última semana de Enero
Detalle del Recorrido:
La Carrera:
Son 70 km. Que se reparten de la siguiente forma: 9 sobre
asfalto, y el resto por caminos de tierra, consolidado y sendas de montaña. Se
larga a las 9AM y a las 10AM están largando por el mismo recorrido una carrera
de Mountainbike que también llega al mismo sitio. No hay que preocuparse por
los ciclistas que respetan mucho a los ultramaratonistas.
Dificultades: Hay que llevar agua y comida en lo posible para todo el trayecto,
no hay asistentes en el camino. Los pobladores son escasos y mayormente se
transita por regiones solitarias. Hay un único puesto de reabastecimiento en el
Km. 45 aproximadamente donde proveen de agua, jugo, pan y banana.
Se asciende hasta los 1000 msnm partiendo aproximadamente de los 400
msnm. Tiene una parte de ‘orientación’ en el bosque donde está señalizado
pero hay que tener cuidado.
Se larga desde la calle principal de Lican Ray (una localidad muy pintoresca y
amable que vive del turismo), para tomar luego de unas cuadras hacia la derecha
por un camino serpenteante y ondulado que lleva a las termas y que se abandona
en el Km. 8 para tomar un camino consolidado que va entre entradas a chacras
aisladas, ascendiendo cada vez mas hasta convertirse en un camino de 4x4 que
termina en un aserradero(único galpón que hay a la vista). Metros antes de
llegar al mismo se toma a la derecha donde el camino comienza a desdibujarse.
Unos metros mas arriba doblando a la izquierda, se pasa
por un viejo lecho de lava seca, apuntando a una tranquera con una marca.
Vuelta doblar a la derecha y se sigue ascendiendo por una senda ancha con
vegetación abundante, que termina en un montón de troncos caídos. Acá hay
que tener mucho cuidado de no perderse, hay que prestar mucha atención a las
marcas (cintas, ésta es la parte mas alta del recorrido)
que nos van llevando hasta una senda que comienza a descender hasta la
casa del Guardaparque. (Aparentemente el camino existe pero se trata de limitar el
paso peatonal) Aquí hay que doblar a 45º a la derecha y embocar una tranquera.
A partir de este momento se desciende por un camino pedregoso hasta cruzar otro
lecho de lava seca y continúa por camino de tierra hasta un cruce de caminos
donde está el puesto de reabastecimiento. Se toma a la derecha y se sube hasta
encontrar un control (unos 3 km.) y volver bajando otra vez hasta el puesto. De
aquí en más es un camino de tierra que transcurre entre lomas y guadales de
tierra suelta en algunos pocos lugares hasta empalmar la ruta que une Villarrica
con Lican Ray y faltan unos 20 Km., recorriendo los últimos mil doscientos
metros entre las calles de la localidad de Villarrica para llegar al Gimnasio
municipal en la Avenida del lugar.
Anecdotario personal:
Me enteré de ésta carrera luego del maratón de Mar del Plata. Recién
llegado a Bariloche con muchas pilas porque había andado en los dos cincuenta y
pico para los 42, decidí buscar si había alguna otra maratón cerca. Así me
contacto con gente de Chile que me dice que maratones no tenían pero que a
fines de enero, todos los años, se hacía una Ultramaraton en la localidad de
Lican Ray, una carrera de 70 Km por caminos de montaña. Miré un mapa, me
quedaba relativamente cerca y como eso de las ultra era un escalón por subir.
Comencé a buscar contacto con la organización, que me contesta que nunca un
Argentino había formado parte de la prueba, que era muy dura y que a partir de
éste año será de autosuficiencia. Esto terminó de decidirme, la única duda
era: estoy lo suficientemente preparado?. La decisión final la tomé luego de
completar un fondo de 50 Km en solitario con autoabastecimiento. (fin de
diciembre’99).
El 19 de enero de 2000, salí de Bariloche a las 8AM 16PM estaba anotándome
para mi primer ultra. Los chicos que anotaban no fueron muy alentadores, las
frases se repartían entre los que contaban a los perdidos de años anteriores
(que los encontraban a la noche del otro día) los lesionados y otras yerbas.
Llegó el 20 y a las 8 de la mañana cargo mi Camelback y voy a buscar mi Kit de
competencia, ahí me entero que este año seríamos apenas doce competidores de
los veinticinco treinta que reunía años anteriores que en lugar de ser con
autosuficiencia había puestos de reabastecimiento. (único puesto en el Km
45/50 con agua, plátano y pan). A las 9 en punto se larga la carrera, hace algo
de frío y dicen que arriba en la montaña está lloviendo. Somos diez Chilenos,
un Brasilero y yo. Estoy tranquilo, la cabeza bien y voy seguro. Hay un “vamos
Argentina carajo”de algún compatriota que está de vacaciones que no viene
mal.
Arrancamos!. Estoy en un grupito del medio, los tres primeros salieron
disparados como si se tratase de una ½ maratón, en fin cada cual con su técnica.
A los ocho kilómetros se termina lo fácil, tomamos a la derecha por un camino
consolidado que comienza a subir a los faldeos del volcán Villarrica. Tengo un
problema con una zapatilla, paro y pierdo contacto con los que llevaba de compañeros.
Hasta ahora el camino está bien marcado, sigue subiendo (hay que llegar al
aserradero y encontrar la marca para seguir nos dijeron al salir) Mas adelante
el camino se hace mas fino hasta que llego a una bifurcación sin marcar con un
galpón al fondo (el aserradero!). Llego a él y sale un señor que me informa
que por ahí no, que en la bifurcación tengo que tomar a la derecha y después
encontrar unas cintas amarillas. Que todos los años algún corredor llega a su
casa….Vuelvo y ahora sigo con mas cuidado, ‘acá es donde se pierde la
gente’. En realidad los caminos se hacen sendas y me adentro en un bosquecito
húmedo hasta que en algún momento no hay mas que árboles tirados. Bueno aquí
hay que apelar a las profusas cintas atadas a las cañas y troncos caídos hasta
encontrar un camino (si no sos un perdido más…). Finalmente encuentro el
camino –tengo ½ carrera
adentro!-. De acá el camino de 4x4 baja hasta un Guardaparque donde hay que
doblar a 45º a la derecha y ahora a bajar, unos 10 Km de bajada por camino de
4x4, gano un puesto. Ya llegando abajo me empiezan a pasar los primeros bikers
que largaron una hora después de nosotros. Paso a un chico que largó con una
caramagnola de bici en la mano y llego al puesto de reabastecimiento. Solo hay
jugo me grita uno, así que lleno el camelback con algo color naranja que en el
bidón dice ser Gatorade, me tomo un par de vasos y sigo. Acá hay que hacer la
“subida de piedra’y bajarla. Hago unos 500 metros y comienzo a sentir un
terrible malestar estomacal y mareos, maldito jugo! Casi me voy al suelo!, sigo
caminando tratando de recuperarme, me vuelve a pasar el chico de la
caramagnola…. A los dos kilómetros encuentro a un señor que estaba regando
de modo que vacío mi camel y lo lleno con agua, sigo y al kilómetro, después
de tomar mucho agua, empiezo a revivir.
Ya en bajada recupero el puesto y llegando al puesto a otro que está realmente
mal. Paso el puesto de abastecimiento y ahora me quedan quince
o veinte kilómetros y llego, hace mucho calor…es el ½ día y el sol
pega fuerte, la lluvia fue solo un amague. Continúo
a un paso quizá lento pero que me asegurara el resto que quedaba. Paré
a estirar en dos subidas y en una de ellas, mientras me desplazaba lentamente,
me pasan dos chicos con una carretilla…¿? Uno arriba de ella y el otro de
unos once años empujándola.
Claro, ellos llegaron hasta 10 metros mas arriba, pero que decepción que un
chico con una carretilla de madera te pase como poste…! Esta anécdota insólita
y una ambulancia que a cinco Km. de la meta
me dice que los que venían detrás mío habían abandonado y que me
escoltarán hasta la llegada porque vengo cerrando la carrera y me dio una pila
extra para apurar el paso de tal manera que cuando llegué al asfalto nuevamente
podía trotar a 4 y 1/2 el kilómetro. Los últimos metros fueron hermosos,
estaba recuperado y se paraba el tránsito para dejarme pasar y el aliento de la
gente parecía increíble, reconociendo el esfuerzo de cada atleta.
Finalmente la meta!, mi gente esperándome con lagrimas en los ojos, Lo logré!,
acá estoy carajo!, ahora si hay un Argentino que no solo se atrevió sino que
cruzó la meta, entero y corriendo!.
La última sorpresa?, en la tallarinada de finalización me llaman al podio para
recibir la Medalla de Plata por el puesto logrado en mi categoría!
Conclusión: Si tenés ganas, la cabeza límpia, alguna maratón terminada;
Animate que una ultra no es un cuco y vas a terminar con una satisfacción tan
grande como nunca antes. Y la edad no es una traba, yo terminé ésta, mi primer
ultra, a los 41 años. Acá aprendés que los límites los ponés
vos mismo.
Resultados:
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1
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Juan Encina
|
4:37:05
|
Chile
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2
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Erwin Valdebenito
|
4:59:09
|
Chile
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|
3
|
Roberto Acuña
|
5:04:35
|
Chile
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|
4
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Alejandro Diaz
|
5:59:49
|
Chile
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5
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Flavio Viana
|
6:08:44
|
Brasil
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6
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Daniel Marchena
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7:02:00
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Argentina
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Datos de la carrera:
Se corrió el día 20 de enero del 2000.
Largaron 12 atletas: 10 de Chile, 1 de Brasil y 1 de Argentina.
Llegaron solo seis.
La insripcción ronda los U$S 30- que incluye : tallarinada, remera, números y
bolsa con kìt de regalo.
Para los que van de Argentina, ir por el paso Puyehue, que esta asfaltado.
Los hospedajes no son caros y rondan los 30 a 50 dolares.
Si se va solo, la organización dispone de habitaciones en un estadio gratuito.
Daniel Marchena
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